Mandela pide la dimisión del presidente de Ciskei, y Hani promete venganza

Nelson Mandela, el presidente del Congreso Nacional Africano (ANC), acudió ayer a la frontera con el homeland de Ciskei para dejar una corona de flores en el lugar donde 28 de sus seguidores fueron Tuertos a tiros el día anterior por soldados de Ciskei. De vuelta a la ciudad de King William's Town, Mandela propuso la dimisión del hombre fuerte de Ciskei, general Oupa Gqozo. Chris Hani, líder del partido comunista, el principal aliado del ANC y uno de quienes encabezaron la marcha sangrientamente disuelta el lunes, fue más radical y prometió venganza. La Comunidad Europea (CE) ha condenado firmemente la matanza y ha exhortado al Gobierno surafricano a "ejercer un control firme" sobre las fuerzas de seguridad de su país.

Mandela canceló ayer una visita a Zimbabue para volar a King William's Town, la ciudad fronteriza surafricana de la que el lunes partieron unos 50.000 de sus seguidores con el ánimo de ocupar la vecina Bisho, capital de Ciskei. La marcha fue recibida a tiros por soldados fieles al presidente Gqozo, quienes, además de matar a 28 personas, causaron heridas a otras 200. El líder del ANC, protegido por un cordón de la policía surafricana penetró una veintena de metros en territorio de Ciskei para dejar una corona de flores donde se produjo la matanza."Nos resulta muy emocionante que aquellos que luchan por la paz y la democracia sean abatidos por quienes temen la democracia", dijo Mandela, tras guardar un minuto de silencio. "Mucha gente vino aquí con esperanza y nunca volvió con sus seres queridos". Mandela depositó la flores, cantó el himno Adiós, Espada de la Nación con que el ANC entierra a los miembros de su brazo armado y pronunció unas palabras a muy pocas decenas de metros de donde centenares de soldados de Ciskei estaban con sus armas montadas y dispuestos a disparar, a su vez bajo la atenta mirada de los policías surafricanos y un fuerte despliegue de vehículos blindados.

Cuatro demandas

Nelson Mandela tenía previsto dirigir un discurso a lo largo de la tarde a las 15.000 personas concentradas en King William's Town, simpatizantes del ANC, que desde las primeras horas vespertinas estaban cantando y danzando en espera de sus palabras. Antes, ofreció una conferencia de prensa, de un tono llamativamente apaciguador, en la que hizo cuatro propuestas que ni siuiera presentó como exigencias: el inmediato cese de Gqozo y el establecimiento de una administración en Ciskei aceptable por todas las fuerzas; la apertura de una investigación sobre las circunstancias en que se produjo la matanza; Ia derogación de la legislación que prohíbe la libre actividad política en Ciskei y la salida de Ciskei de los servicios de espionaje militar de Suráfrica.

"Lo que ha ocurrido constituye un serio obstáculo para la vuelta a las negociaciones de paz" , señaló Mandela. "Para volver a ellas es importante que se establezca un clima de libertad política en todo el país, incluidos los homelands", las diez áreas del país creadas por Pretoria para confinar a los negros siguiendo pautas tribales. Ciskei, al que se concedió la independencia en 1981, está poblado esencialmente por xhosas, la misma tribu a la que pertenece Mandela.

La CE, Estados Unidos y algunos países africanos han condenado, severamente la matanza del lunes en Ciskei. La ministra sueca de Exteriores, Margareta af Ugglas, declaró ayermartes en Estocolmo que el Gobierno de Suráfrica no puede eludir su responsabilidad en la matanza, mientras que la CE exhortó al Gobierno de Pretoria a "ejercer un control firme" sobre las fuerzas de seguridad del país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de septiembre de 1992.

Lo más visto en...

Top 50