Najibulá deja la presidencia afgana y huye del país

El presidente afgano, Mohamed Najibulá, dimitió el jueves de la presidencia y dirección del partido Watan (Patria, el antiguo partido comunista), y huyó del país, según un comunicado difundido por el Gobierno a través de Radio Kabul. El ministro de Exteriores, Abdul Wakil, confirmó en la noche del jueves que Najibulá, de 44 años, había sido reemplazado por un consejo constitucional del partido

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Antes de que el ministro de Exteriores afgano anunciara la huída de Najibulá, diversas fuentes dieron al presidente por prisionero del ministro del Interior, general Gulam Faruk Yacubi, cuyo suicidó por un disparo en su despacho de Kabul se conoció posteriormente.Con el comunicado, Wakil desmintió también las informaciones según las cuales un grupo de militares había tomado las riendas del Gobierno en Afganistán bajo la dirección del ministro de Defensa, Mohamed Nabi Azimi.

Najibulá, ex jefe del Jad, la policía secreta afgana, se había convertido, en mayo de 1986, en secretario del Partido Democrático Popular de Afganistán, el partido comunista que se mantenía gracias al apoyo de la antigua URSS y que, hace dos años, fue rebautizado como Watan. Las guerrilllas musulmanas, que desde hace 13 años luchan contra el Gobierno apoyado por Moscú, calificaban al ex presidente como el carnicero de Kabul y la marioneta de Moscú.

El Gobierno de Najibulá se hallaba bajo una dura presión tras la ofensiva lanzada el martes por las fuerzas rebeldes, que arrancaron a las fuerzas gubernamentales afganas Bagram, una de las más importantes bases aéreas de Afganistán, situada a unos 50 kilómetros al norte de Kabul. Al parecer, fuerzas de Jamiat Islam¡, liderada por Ahmed Sha Masud, jugaron un papel clave en la toma de dicha base junto a las milicias disidentes.

Guerrilla fundamentalista

Masud, cuyas fuerzas se hallan apostadas en las proximidades de las montañas situadas al norte de Kabul, se enfrenta a Gulbudin Hekniatiar, dirigente de la guerrilla fundamentalista islámica de Hezb Islami, que ha tomado posiciones en las montañas al sur de la capital y había declarado recientemente que era "demasiado tarde" para la puesta en marcha de una solución bajo el control de la ONU.

Según fuentes del Gobierno francés, el presidente Najibulá firmó el jueves la dimisión de sus cargos como jefe del Gobierno afgano y dirigente del partido, en sendas cartas, poco antes de huir de Kabul, la capital afgana. "Francia da la bienvenida a la dimisión de Najibulá de sus funciones como presidente y dirigente del partido", declaró el jueves un portavoz de Exteriores.

Fuentes diplomáticas en Kabul aseguraron que Najibulá tuvo serias dificultades para huir del país, posiblemente con destino a India, debido a la presencia de las tropas que en las últimas semanas habían desertado de las fuerzas gubernamentales y que tienen bajo su control el aeropuerto civil próximo a Kabul.

En la tarde del jueves las noticias sobre su paradero eran confusas, ya que mientras fuentes diplomáticas aseguraban que había logrado ponerse bajo protección de la ONU, la agencia Tass anunciaba que Najibulá había caído prisionero.

El presidente ruso, Borís Yeltsin, convocó el jueves a sus máximos asesores de Defensa y Exteriores para estudiar la forma de facilitar una solución pacífica al conflicto que divide a Afganistán, un país de casi 16 millones de habitantes sobre una extensión equivalente a las de Francia, Bélgica y Holanda juntas. El gobierno ruso decidió enviar un mediador a Kabul, que también se ocupará de la repatricación de los 130 ciudadanos de la Comunidad de Estados Independientes que se encuentran en Afganistán.

Margaret Tutwiler, portavoz del Departmento de Estado de Estados Unidos, pidió a las tropas gubernamentales y a los rebeldes musulmanes que cooperen para lograr la paz: "Pedimos a todas las partes que apoyen los esfuerzos de Naciones Unidas por garantizar una transición pacífica", declaró Tutwiler el jueves. Con respecto al paradero de Najibulá, dijo: "Sabemos que hay varios países a los que podría pedir asilo, pero no vamos a dar más detalles".

El enviado especial de la ONU, Benon Sevan, se trasladó el jueves a Kabul. desde Islamabad (Pakistán) para negociar con los diversos grupos la entrada en vigor de un plan que ya se había elaborado y que preveía la cesión del poder por parte de Najibulá -que la pasada semana anuncié su intención de dimitir- a un consejo de transición integrado por 15 personalidades afganas neutrales. Dicho consejo debía ceder el poder a un Gobierno interino que organizaría elecciones generales.

El ministro de Exteriores afgano, declaró ayer que la desaparición de Najibullah favorecerá el cumplimiento del plan trazado por Naciones Unidas. Wakil también confirmó el suicidio del ministro de Interior, Yacubi. Coincidiendo con estas informaciones, fuentes de la resistencia, musulmana en Pakistán anunciaron haberse hecho con el control de la ciudad de Gazni, en el sur del país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de abril de 1992.

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