_
_
_
_

Un cuestionario sobre registros de casas crea polémica entre los jueces

Algunos magistrados de Madrid se niegan a rellenar un cuestionario de carácter reservado que ha remitido el juez decano, Antonio García Paredes, a los 46 jueces de instrucción de esta capital para que informen, entre otras cosas, del número de registros domiciliarios que autorizaron durante el año 1991.Según fuentes judiciales, la intención del decanato es elaborar un informe con el que poder rebatir las posibles quejas y presiones policiales o políticas que se produzcan. "Sobre todo", argumenta uno de los magistrados consultados, "después de las declaraciones de José María Mohedano [diputado socialista y defensor de la denorninada ley Corcuera] relativas a que el Gobierno podría difundir los nombres de los jueces más reacios a conceder registros". Mohedano ha negado haber realizado esas declaraciones.

Los jueces que se oponen a rellenar el cuestionario -también son muchos los magistrados que no tienen inconveniente en hacerlo- desconfían de la utilización que se pueda dar en el futuro a tales datos. Según los citados medios judiciales, las preguntas enviadas a los jueces cuentan con la aquiescencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Clemente Auger.

La contestación al cuestionario es potestativa. En él se insta a los magistrados a que detallen el número de registros domiciliarios que concedieron o denegaron en 1991, y también a que aclaren cuántos de los autorizados dieron resultado positivo y cuántos negativo. También se les pide que informen sobre la cifra de intervenciones telefónicas que autorizaron el año pasado, entre otras cuestiones.

El decano García Paredes declinó ayer pronunciarse al respecto. Según dijo su secretaria a este periódico, estaba ocupado.

'Lista negra'

Varios magistrados de instrucción de la plaza de Castilla interpretan que los resultados del informe pueden utilizarse además para unificar criterios sobre la firma de registros domiciliarios y para evitar que la policía, cuando necesite autorización para entrar en una casa, acuda de forma arbitraria a los jueces más proclives.Estos magistrados están convencidos de que la policía dispone de una lista negra con los nombres de los jueces más reacios a autorizar registros, y apuestan por remitir al decanato todas las peticiones policiales de este tipo, salvo las urgentes, para su reparto.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Ahora, cuando la policía necesita una orden de registro, suele requerirla al juez que esté de guardia. Este puede optar por concederla, denegarla o remitirla al decanato para su posterior reparto.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_