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LA POLÉMICA 'LEY CORCUERA'

Los convocantes de la manIfestación contra la Ley de Seguridad piden al Parlamento que la rechace

Miles de personas, 15.000 según los organizadores y 7.000 para la policía, participaron en Madrid en la manifestación contra la Ley de Seguridad Ciudadana. Para los convocantes es "el más grave ataque a la Constitución desde su nacimiento" y el Parlamento debería rechazarla por dignidad democrática. Estas frases del manifiesto leído por Antonio Gala arrancó ovaciones de los asistentes. La marcha partió a las 12.15 de la calle de Alcalá, a la altura del Círculo de Bellas Artes. Después de 45 minutos de recorrido a ritmo muy lento, llegó a la Puerta del Sol, donde aguardaban algunos centenares de personas.

En la cabecera, actores, escritores y representantes de las asociaciones cívicas convocantes portaban una pancarta con la consigna central en letras rojas, "Contra la Ley Corcuera", firmada por "Ciudadanos por las libertades". En contra de lo anunciado, no se colocó crespón negro en la pancarta en homenaje a las víctimas del terrorismo como deseaban Izquierda Unida, UGT y CC 00. "No hubo acuerdo entre todos los convocantes", explicó un portavoz de lU.La primera línea de la marcha fue ocupada por escritores como Antonio Gala, Fernando Savater y Josep Vicent Marqués; los actores Virginia Mataix, Imanol Arias, Juan Echanove y Pedro Mari Sánchez, el director de cine Imanol Uribe y los cantantes Joaquín Sabina y Luis Eduardo Aute.

Políticos y sindicalistas, como el coordinador general de IU, Julio Anguita, o los secretarios generales de UGT y CC 00, Nicolás Redondo y Antonio Gutiérrez, respectivamente, prefirieron situarse atrás, en un discreto segundo plano, igual que los jueces Perfecto Conde, directivo de Jueces para la Democracia, y José Antonio Martín Pallín, magistrado del Tribunal Supremo.

La mayoría realizó el recorrido en silencio, aunque grupos de jóvenes corearon a ritmo de bombo y fanfarria consignas contra la ley e improperios contra su inspirador, el ministro del Interior, José Luis Corcuera. Entre otras muchas pancartas, una de la Asociación contra la Tortura proclamaba: "No a la ley Corcuera. No al Estado policial". Entre la u y la e del apellido, un mastín con las fauces abiertas y amenazantes. Pasada la una, Gala tomaba la palabra desde un estrado en la Puerta del Sol para dar lectura al manifiesto por las libertades, el texto con cuya firma se inició la gestación de la plataforma cívica contra la ley. El texto considera paradógica hasta la denominación del proyecto de ley, de Seguridad Ciudadana.

"Es el más grave y peligroso ataque contra la Constitución desde su nacimiento hace 12 años", añadió el escritor. La multitud subrayó la idea con un fuerte aplauso. El manifiesto critica la posibilidad de la "retención" policial a efectos de identificación, considera que desaparece la inviolabilidad del domicilio y expresa el temor de que el amplio margen de sanciones económicas reservado al Gobierno se convierta en un chantaje disuasorio contra los derechos de huelga y manifestación.

La ley Corcuera, añade el manifiesto, convierte en inútil el dilema clásico de Kant cuando entre libertad y seguridad prefería la primera. Gala finalizó con un llamamiento a los ciudadanos para que expresen su protesta por cualquier medio y al Parlamento para que "demuestre su dignidad de representante del pueblo", pidió el escritor, "y rechace sin concesión alguna el nocivo proyecto de ley".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 1991

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