VIOLENCIA EN LAS CIUDADES

Presencia inútil

B.C. Los incidentes ocurridos el pasado sábado se iniciaron hacia las 13.15 horas, poco después de que concluyera el acto ultraderechista de conmemoración del Día de la Hispanidad. Un vehículo Zeta de la policía, con dos agentes, apareció a esa hora en la plaza de los Paisos Catalans, junto a la estación ferroviaria de Sants, mientras se producían los primeros ataques de los skins contra transeúntes.

Sin ninguna duda, los incidentes eran bien visibles ya que los grupos de jóvenes cruzaban las calles corriendo en busca de sus víctimas y era fácil seguirles, como lo demuestran las fotografías obtenidas por los periodistas. Los policías que se hallaban en el coche patrulla presenciaron las primeras carreras, pero optaron por abandonar el lugar.

Más información

Fuentes de Jefatura Superior de Policía insistieron ayer en que en aquel momento en la plaza había 10 vehículos zeta y más de 40 agentes. La versión de Jefatura es que no fue posible detener a los agresores porque se dispersaban rápidamente. Sin embargo, los autores de estos ataques fueron detenidos por agentes de paisano de los Mossos d'Esquadra.

Durante media hora, aproximadamente, tiempo que transcurrió mientras el grupo de 400 ultras recorría la Gran Via hasta el centro de la ciudad -alrededor de dos kilómetros-, no hubo incidentes. A la altura de la plaza de Catalunya eran bien visibles varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía, que, sin embargo, no aparecieron en La Rambla cuando minutos después los ultras propinaron la primera paliza al propietario de un tenderete de libros, que resultó herido en la cabeza. Fuentes de Jefatura justificaron la nula actuación de la policía en esa ocasión porque en ese momento La Rambla estaba Ilena de gente".

A esta agresión siguió otra, en el cruce con la calle de L'Hospital, en la que otro transeúnte acabó con la nariz rota. Mientras tanto, era bien visible la presencia de, al menos, un vehículo de la policía camuflado que circulaba a marcha muy lenta. En ocasiones, el vehículo permanecía prácticamente parado, por lo que sus ocupantes podían ver con claridad las carreras de los skins. Los inspectores daban parte de lo que sucedía por el radiotransmisor, pero tampoco aparecieron refuerzos.

Momentos después, en la calle de Ferran, que une La Rambla con la plaza de Sant Jaume -donde se hallan el Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento-, fue agredido un fotógrafo de prensa. Tampoco aparecio ninguna dotación de la policía, por lo que este fotógrafo y otros que también fueron arnenazados se refugiaron en el Palau de la Generalitat. Sobre las 14.30, cuando ya se hablan zanjado los desórdenes y la mayoría de los ultras se retiraba, aparecieron diversas patrullas de la policía que ya no tuvieron ocasión de intervenir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de octubre de 1991.

Lo más visto en...

Top 50