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LA POLÉMICA NACIONALISTA

Los sacerdotes rezan en las misas para que Cataluña encuentre "pacíficamente su destino"

Los sacerdotes catalanes rezaron con sus feligreses durante las misas oficiadas ayer en esta comunidad autónoma para que Cataluña "pueda hallar pacíficamente su destino". Esta petición, que fue realizada durante las plegarias de los oficios, es habitual en los domingos que preceden a la celebración de la Diada Nacional de Cataluña, el 11 de septiembre. En las tres diócesis se agotó la hoja parroquial que editorializaba sobre el derecho de los catalanes a elegir su destino.

Las plegarias son recomendadas a los párrocos catalanes a través de Misa Dominical, publicación del Instituto Litúrgico de Barcelona, dependiente del arzobispado de Barcelona, y son libremente utilizadas por los sacerdotes de toda Cataluña.La mayoría de los curas, como el que oficiaba la misa de las once en la iglesia del Remei, en Vic, utilizaron ayer la plegaria recomendada. "A tres días de la celebración de la Diada Nacional de Cataluña, roguemos al Señor para que el pueblo catalán pueda hallar pacíficamente su destino", dijo el oficiante. "Roguemos al señor", respondieron los feligreses. Éstos también han rezado durante las últimas semanas por un desarrollo pacífico de la crisis en la Unión Soviética.

La difusión alcanzada por la hoja parroquial de las diócesis de Solsona, Tarragona y Vic, que explicaba que sólo los catalanes han de elegir su destino, provocó ayer una expectación inhabitual en los templos de estas jurisdicciones eclesiásticas. Los feligreses de Vic buscaban infructuosamente la hoja en los atriles. Se había agotado. En Solsona, el millar de ejemplares ya había desaparecido durante la celebración del sábado.

Josep Yxart Planas, un jardinero de Mataró de 43 años que visitaba la catedral de Vic, no encontró la hoja y tuvo que dirigirse a un sacerdote del templo para conseguir un ejemplar. "Todavía no lo he leído, pero, por lo que conozco, y teniendo en cuenta que yo soy catalanista, pienso que ya era hora de que se hiciese", dijo.

La misa de once en la iglesia de Sant Domènec, también de Vic, se convirtió en un desfile de feligreses en busca de la hoja, que en algunos lugares, como en el templo del Remei, fue reproducida en centenares de fotocopias. Narcís Maymí, de 50 años y perito agrícola, recorrió infructuosamente varias iglesias buscando un ejemplar. Conocía, sin embargo, su contenido: "Se trata de una opción política concreta, por la que se inclinan por una idea que no creo que les corresponda en cuanto obispos".

En la sacristía

Los párrocos de las iglesias de Tarragona optaron ayer por no distribuir entre los feligreses las hojas pastorales y las entregaron en las sacristías. El padre Roé, de la céntrica iglesia de Sant Francesc, argumentó así su decisión: "En esta santa casa no sucederá lo mismo que ayer [por el sábado] en los Caputxins, cuando una mujer rompió en pedazos tres o cuatro hojas pastorales".

La prudencia de mosén Roé contrastó con la del padre Joaquim Maria Clavé, de la iglesia de Sant Pau, quien dedicó toda la homilía al texto y criticó a algunos políticos y medios de comunicación. "Siempre nos ponen calificativos. Comunistas cuando reclamamos justicia social, capitalistas si pedimos libertad, reaccionarlos e ignorantes si proclamamos el derecho a la vida y nos erigimos contra el aborto. Ahora dicen que nos metemos en política si defendemos el derecho de los pueblos", dijo.

Clavé añadió: "Algunos sectores se ponen más nerviosos cuando desde Cataluña expresamos nuestro ideario en un clima de moderación y diálogo que cuando se producen atentados terroristas en el País Vasco".

El párroco de Sant Francesc, al igual que mosén Aragonés en la catedral de Tarragona, reclamó el derecho de todo ciudadano a expresarse pública y libremente y a ser escuchado "desde la comprensión, no desde el inmovilismo, la sordera o la prepotencia".

A las doce, frente a la iglesia de Sant Agustí, en Tarragona, la mayoría de los casi 50 feligreses consultados por este periódico se mostraron contrarios a que la Iglesia se pronuncie sobre cuestiones políticas. Un estudiante de 22 años decía en catalán: "Me siento indignado como español (...), más rezar y menos meterse en política (...), ahora reclaman la independencia y antes lo entraban bajo palio [en clara referencia a Francisco Franco]".

Un trabajador de las empresas químicas manifestó en la parroquia de Sant Francesc: "El ministerio de los obispos es más evangélico, es procurar unir en vez de desunir, predicar la paz entre los hombres porque todos somos hermanos, para que no surjan rencillas entre quienes vivimos en Cataluña. No quisiera sentirme marginado en esta tierra".

En la misa de once de la catedral, la mayoría de los presentes se mostró más conforme con el editorial, del que un sector importante conocía que era un artículo de la redacción y no una pastoral de los obispos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 1991

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