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Estalla en Valladolid una tercera bomba de ETA en un tramo de línea férrea ya revisado

FRANCISCO MERCADO, Un bomba de escasa potencia destruyó en la madrugada de ayer un raíl y cuatro traviesas de la línea férrea secundaria Madrid-Segovia-Valladolid en Olmedo (Valladolid). Técnicos de Renfe creen que el artefacto fue colocado antes de agosto, ya que desde que ETA difundió su amenaza, el pasado viernes, un guardabarreras vigila las 24 horas el cruce situado a 100 metros del lugar del atentado y no vio ni oyó nada extraño. Este tramo, ya reparado, fue revisado el pasado sábado, según portavoces del Ministerio del Interior y Renfe. Posteriormente, por este punto han pasado los dos trenes diarios regionales Madrid-Valladolid, con sus respectivos regresos, y , previamente, todo el tráfico con destino a la cornisa cantábrica y Francia, que se desvió desde la noche de viernes hasta la tarde del sábado la línea principal Madrid-Valladolid.

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En la madrugada de ayer estalló un artefacto en el kilómetro 79,8, ubicado en el término municipal de Olmedo (Valladolid) de la línea férrea auxiliar Madrid-Valladolid por Segovia. El lugar del suceso dista cien metros escasos de un paso a nivel con barrera sobre la comarcal C-112 que desde que ETA, el pasado viernes, inició la campaña terrorista contra líneas férreas -es la tercera bomba que explota- está siempre vigilado. El guardabarrera que custodiaba este puesto, J. C., aviso a las 3.30 horas del estallido. La deflagración seccionó un raíl y destruyó cuatro traviesas, en una longitud de vía de dos metros y medio. También las líneas internas de comunicación de Renfe se vieron dañadas.Técnicos de Renfe indicaron que, presumiblemente, el artefacto -compuesto por cuatro kilos de amonal, según fuentes de la Delegación del Gobierno de Castilla y León-, debía de estar sepultado bajo las piedras y no tenía gran potencia a tenor de los daños. Efectivos de la

Guardia Civil y un tren especial rastrearon la vía tras la explosión. A las dos de la tarde de ayer, la vía ya estaba reparada. Un técnico valoró los daños en unas 15.000 pesetas, si bien a ello han de sumarse los taxis y autocares fletados por Renfe para trasladar a sus destinos al centenar de personas afectadas por los dos trenes que vieron suspendido su servicio entre Madrid y Valladolid, por Segovia.

Colocada en julio

Técnicos de Renfe sospechan que el artefacto llevaba desde antes de agosto en ese lugar, dado que desde que ETA difundió su ofensiva terrorista contra varias líneas de ferrocarril, el pasado viernes, un guardabarreras vigila permanentemente el cruce sobre esa vía, si tuado a cien metros escasos del lugar del atentado. Con anterioridad, el servicio de guardabarrera finalizaba a las 19.20. Sin embargo, ninguno de los guardabarreras que han custodiado el paso desde entonces han visto aproximarse al lugar a ninguna persona ni detenerse ningún vehículo sospechoso. El lugar, a ocho kilómetros de Olmedo y 11 de Medina del Campo, es una zona despoblada y deshabitada, donde dificilmente pasaría desapercibida una presencia extraña. Asimismo, circula escaso tráfico por la comarcal que lo cruza.

En consecuencia, fuentes de Renfe se inclinan a pensar que la bomba debió de ser colocada en julio, cuando a partir de las 19.20 hasta la mañana siguiente: los terroristas habrían gozado de total libertad de movimientos. Fuentes oficiales de Renfe, sin embargo, manejaban la hipótesis contraria: que la bomba había sido colocada escasas horas antes de su estallido. En este ramal, según fuentes de Renfe, no existe un detector automático de rotura de raíles, a diferencia de las líneas principales.

Suspendida la línea

A raíz del atentado, se suspendió ayer el tren regional Valladolid-Segovia-Madrid, que habitualmente pasa por Olmedo a las 8.23, y el de regreso que cruza esta localidad a las 9.55.

Interior y Renfe confirmaron ayer tarde que esta línea había sido revisada el pasado sábado tanto por la locomotora rastreadora de bombas como por efectivos de la Guardia Civil, apoyados con perros especialmente adiestrados para localizar explosivos. Desde la noche del pasado viernes hasta la tarde del sábado se desvió por esta línea secundaria el intenso tráfico con destino a la cornisa cantábrica y Francia que habitualmente circula por el ramal Madrid-Ávila-Valladolid, cerrado entonces por la amenaza de ETA. Este línea auxiliar fue cerrada al tráfico desde la tarde del pasado sábado, a raíz de que ETA ampliara su amenaza a la misma, hasta mediodía del domingo. Desde entonces, los trenes de largo recorrido no circularon por ella, pero sí los regionales.

Mercé Sala, presidenta de Renfe, suspendió ayer sus vacaciones como consecuencia de la campaña de ETA. PP e Izquierda Unida calificaron de "impresentable" que mantuviera su descanso mientras ETA sembraba de bombas la línea férrea. Hasta el momento no se ha producido ninguna declaración institucional sobre esta campaña terrorista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 1991

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  • El artefacto causó escasos daños y sólo afectó a trenes regionales