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Cristiani declara en el caso de la matanza de jesuitas en El Salvador

San Salvador

El presidente de El Salvador, Alfredo Cristiani, prestó declaración el viernes por la tarde (madrugada de ayer en España) ante el juzgado que investiga el asesinato de seis jesuitas y de dos trabajadoras de la Universidad Centroamericana (UCA), perpetrado el 16 de noviembre pasado. El contenido del testimonio de Cristiani sobre la matanza no fue revelado.

Fuentes judiciales salvadoreñas dijeron que Cristiani declaró durante dos horas ante el juez Ricardo Zamora, que lleva el caso, en el que están implicados 11 militares, entre ellos el coronel Guillermo Benavides, que era director de la Escuela Militar cuando se cometieron los asesinatos.Cristiani prefirió presentarse a declarar, renunciando así a su derecho a presentar una declaración jurada, tal como hicieron los jefes militares de alto rango que fueron requeridos por ese tribunal, amparados en la inmunidad que les garantizan las leyes salvadoreñas.

La matanza de la UCA, en la que murieron cinco sacerdotes españoles -entre ellos el rector de dicho centro, Ignacio Ellacuría-, fue perpetrada por un grupo de uniformados del batallón de contrainsurgencia Atlacatl, en momentos en que se desarrollaba una gran ofensiva de la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El coronel Benavides, principal sospechoso, y otros siete militares se encuentran en prisión en cuarteles de diversos cuerpos de seguridad, por su presunta participación en la matanza. El juez Zamora ordenó el pasado viernes la detención provisional de otros dos soldados, con lo que suman 11 los implicados en el caso.

El ex ministro de Defensa, general Rafael Larios, declaró la semana pasada que en una reunión mantenida con 24 comandantes del Ejército, que finalizó a las dos de la madrugada del 16 de noviembre, participó el presidente Cristiani. En ella "se acordó la expulsión de los miembros del FMLN de las áreas en que persistía la agresión", dijo Larios, y se determinó "el dispositivo de defensa que se emplearía", que fue autorizado por el gobernante, añadió Larios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 1990