"Nada de ministro"

J. A. S., Los diarios británicos le llaman minister. "De ministro, nada", dice Bruno Lion, "formo parte de una quincena de personas que trabajan cerca de Jack Lang. Es una tradición francesa. En los ministerios, está el ministro, luego hay las direcciones generales de servicios y, al margen de la estructura, el gabinete, donde la mayoría son funcionarios, aunque yo no lo soy".

Hijo de Robert Lion, director de la entidad pública de crédito Caja de Dépositos y Consignaciones, Bruno estudió Derecho y Ciencias Políticas en La Sorbona, a los 19 años montó con unos amigos una asociación musical -"ayudábamos a grupos que desaparecían tras el primer disco"- y colaboró en la redacción de la guía Maxi rocks et mini bruits (1984) y en el informe Le rock a la recherche des heux (1985). Antes, entre los 16 y los 18 años, tocó el bajo en un conjunto, "pero no era lo que hacía mejor", recuerda entre risas.

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Desde 1986, preside el Centro de Información del Rock (CIR), una entidad única en Francia que edita cada año una guía, L Officiel du Rock, indispensable en el mundillo. Una de sus condiciones para aceptar el cargo fue poder mantenerse en la presidencia del CIR. Su idea de acercar el rock y las instituciones data de hace años. En julio de 1988, Lang le encargó ya una misión de reflexión en este terreno y un año después se lo llevó al ministerio.

Aunque él no maneja personalmente el presupuesto, su trabajo consiste en reequilibrar la escasa atención que dedicaban al rock y a las variedades las cinco o seis direcciones generales -teatro y espectáculos, música y danza, cine y audiovisual, economía y asuntos internacionales- de las que depende la política cultural. Se ocupa también defiltrar a la gente del mundo del espectáculo que quiere ver a Lang, que siempre ha querido tener un contacto personal con los artistas", aunque, ahora, explica, no tiene tanto tiempo como cuando llegó al ministerio en 1981.

Bruno Lion considera que "si hoy nadie se sorprende cuando se habla de rock en el Ministerio de Cultura, es porque con Lang se han hecho grandes avances desde 1982". El presupuesto, que era de medio millón-de francos, en 198 1, pasó a cinco millones en 1982 y a 28 millones en 1989. El año próximo el rock y las variedades dispondrán de 43 millones de francos (más de 800 millones de pesetas).

Cuando se le requiere por qué fue él el elegido para este puesto inédito, Bruno Lion responde que habría que preguntárselo a Lang, y se limita a exponer su experiencia: "Conozco a Lang desde 1986 y hace siete años que trabajo en el sector con el deseo de que las cosas evolucionen. Es, evidentemente, un trabajo apasionante", confiesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 11 de diciembre de 1989.

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