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Cartas al director

Buscar culpables

Periódicamente salta a la palestra de la opinión pública el tema de las residencias de ancianos y, por supuesto, siempre afloran en forma de denuncias, encarcelamientos o acusaciones por parte de algunos familiares a los que se les murió un padre, una madre oPasa a la página siguiente

Viene de la página anterioralgún familiar en uno de esos establecimientos.

Hace poco se publicó una encuesta sobre la opinión de los españoles respecto de las residencias de ancianos, y la mayoría era partidaria de permanecer con la familia durante la vejez. Pero, en cambio, el hecho de las residencias tiene cada vez mayor difusión, el número de plazas se considera insuficiente e incluso el Gobierno dedica dinero público para subvencionarlas. Se constata, por lo anterior, una incongruencia entre la opinión y la realidad social. Esto traduce un hecho sociológico que despierta sentimientos de culpabilidad y que, con palabras crudas pero muy actuales, se llama aparcar a los ancianos.

Ciertos valores de vida y de unidad familiar los estamos cambiando sin querer, nos vemos obligados a ello como si nos viniese impuesto desde la realidad social externa a nosotros. Ahora bien, éste no es un hecho sociológico simple y tiene unas implicaciones psicosociológicas importantes. Genera un sentimiento de culpa que alguien tendrá que agenciar para buscar culpables que la expíen en cierto grado. A esto se prestan, muy solícitos, los medios de comunicación de masas para que el fenómeno social se produzca de la mejor manera y satisfaga por expiación sentimientos de culpabilidad.

Pero no olvidemos que si en todo caso hay sentimientos de culpabilidad, en esa culpabilidad entramos todos con nuestros cambios de valores.

Supongo que cuando en un futuro no lejano las urnas electorales estén dominadas por mayores de 55 años comiencen a cambiar los valores en algún sentido distinto.- José Monleón Gómez.

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