ZARAGOZA

El 'unipicotazo'

Del unipuyazo se está pasando en Zaragoza al unipicotazo, después vendrá el uniseñalado y junto a él la extinción de un tercio que se llamó de varas. Los novillos de Salvador Domecq lidiados ayer, a excepción del tercero, se picaban solos con dos carrerillas por el ruedo y tres trapazos tomados a manera de verónica. Con tan sólo eso llegaban al peto a punto de tumbarse y de él salían como si les hubieran dado el viático. Para una plaza de tal categoría mal le van esas birrias, comentaban por el tendido.Cabe saber qué está haciendo Zaragoza para merecer algo mejor; pues salga lo que salga por chiqueros, aunque no tenga cuernos, como se ha visto en estas novilladas, no levanta la menor protesta de un respetable que parece tener el norte perdido en la indiferencia.

Torero / Punta, Caba, Sanjuán

Seis novillos de Salvador Domecq, terciados, descastados, flojísimos. El 3º, la excepción, embestió noble y repetidor. Antonio Punta: silencio y palmas con saludos. Antonio Caba: palmas con saludo y silencio. Jesús Sanjuán: palmas con saludos y palmitas.Plaza de Zaragoza, 9 de octubre. Segunda corrida de feria.

El mejor novillo de la corrida cayó en suerte al bilbilitano Jesús Sanjuán, y si bien templó en derechazos e hizo importantes cambios de manos, pasándose al novillo enterito en los pases de pecho, naufragó toreando al natural.

El público, paisanaje casi todo, le apoyó con insistencia y la exclamación negativa le lanzaba también al dudar con esa mano. Citaba certero el joven diestro, le miraba el joven torito y a dudar se ponía el mozo de Calatayud en un arrebato de incontrolar las zapatillas.

Antonio Punta y Antonio Caba pecharon con un lote birrioso, descastado y blandísimo, tanto como para aburrirse ellos y la concurrencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de octubre de 1989.