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Crítica:CINE EN T. V. E.

La esencia del 'toque Lubitsch'

El hilarante ciclo dedicado por Televisión Española a Ernst Lubitsch alcanza hoy lunes su máxima popularidad con la emisión de la película Ser o no ser (To be or not to be, 1942), resumen y esencia de todos los valores del toque Lubitsch.En ella el genial realizador de origen judío (Berlín 1892-Los Ángeles 1947) hace acopio de toda su sabiduría y oficio de magistral cineasta y reflexiona sobre la apariencia y la realidad, con resultado tan armónico y equilibrado como jocoso y satírico. Al mismo tiempo aprovecha el pretexto argumental para rendir homenaje al teatro, medio en el que comenzó su carrera, como actor, colaborando con Max Reinhardt.

El rey de la comedia, tras abandonar Alemania, donde había cultivado la comedia histórica y las aventuras exóticas, se decantó en el cine silente americano por el género que le haría famoso. Así, cuando comenzó el sonoro, contaba ya con sólidos cimientos sobre los que construiría una obra maestra, Trouble in paradise (Un ladrón en la alcoba, 1932), posterior a la dramática y pacifista Remordimiento y a Una hora contigo, uno de los vehículos musicales adecuados al binomio Chevalier-McDonald.

Ser o no ser se emite hoy, lunes, a las 21

20, por TVE-2.

Ser o no ser, protagonizada por Carole Lombard en su última aparición en la pantalla (falleció poco después en un accidente de aviación), Jack Benny y un jovencísimo Robert Stack (que alcanzaría su mayor popularidad años después televisiva como el Eliot Ness de Los intocables en su versión televisiva), cuenta con una espléndida fotografía de Rudolph Maté, y fue producida por el propio Lubitsch y Alexander Korda. La película estuvo subvalorada en su tiempo y considerada como de mal gusto; recordemos que se rodó en plena guerra mundial, en 1942.

Sátira del nazismo

El filme, protagonizado por una compañía de actores de teatro polacos que intentan sabotear a los ocupantes alemanes, realiza una sátira del nazismo, aúna el melodrama y la farsa con la alta comedia y cierto realismo y evidencia el dominio de los mecanismos para lograr la carcajada en tal grado que es considerada por muchos como la obra maestra de Ernst Lubitsch.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 1988