6.500 millones de pesetas para recordar la Revolución Francesa

En la sala que en 1789 albergaba el dormitorio de duque de Orleans, el ministro francés de Cultura, de Comunicación, de Grandes Obras y del Bicentenario, Jack Lang, presentó esta semana el programa de actos conmemorativos de la Revolución Francesa. Flanqueado por el ministro de Turismo, Olivier Stirn; el de la Francofonía, Alain Decaux, y el presidente de la Misión del Bicentenario, el historiador Jean-Noël Jeanneney, Lang ejerció de ministro del Bicentenario ante una representación multitudinaria de la Prensa francesa e internacional. Francia se gastará 325 millones de francos (unos 6.500 millones de pesetas) en las celebraciones.

La Revolución Francesa, dijo Jeanneney, pertenece al mundo entero y a todos los franceses. Estas dos son las ideas centrales de una conmemoración que, pese a los buenos deseos, no se ha librado de las intrigas políticas y de las desgracias imprevistas.La Misión del Bicentenario ha conocido ya tres presidentes desde su constitución. Michel Baroin y Edgar Faure, los antecesores de Jeanneney, murieron mientras ocupaban el cargo. Mucho más previsibles, las querellas entre los socialistas y la derecha en el bienio de la cohabitación han acompañado también la andadura e incluso el nacimiento de la celebración. El alcalde de París, Jacques Chirac, que se opuso a la coincidencia del bicentenario con la organización de una exposición universal, ha renunciado recientemente al proyecto de gran concierto-espectáculo que debía protagonizar Jean-Michel Jarre en París el 14 de julio de 1989. La policía ha desaconsejado la celebración de ese espectáculo por razones de seguridad, en un día en el que los jefes de Estado o de Gobierno de los siete grandes estarán en París con motivo de su cumbre anual.

El destino de un arco

No parece tampoco claro el destino que se le va a dar al gran arco cúbico que se está construyendo en la Défense, calificado como la torre Eiffel del bicentenario. No es seguro que el edificio acoja a la Fundación de los Derechos del Hombre.La amplia panoplia de actos organizados para conmemorar el bicentenario, que se prolongarán durante más de un año, se estructura en dos grandes bloques: los grandes momentos y las grandes manifestaciones.

Los grandes momentos, según el programa oficial, aún no definitivo, son siete. El 1 de enero de 1989, 98 globos aerostáticos, uno por cada departamento de Francia, se elevarán al cielo portando los deseos de cada región. El 21 de marzo, primer día de germinal, según el calendario revolucionario, se celebrará la plantación de árboles de la libertad en todo el país. El 5 de mayo se recordará la apertura de los Estados Generales en Versalles: delegados llegados de toda Francia recorrerán en 1989 el camino seguido por sus ancestros. Del 17 al 20 de junio se conmemorará la constitución de la Asamblea Nacional mediante las llamadas Fiestas de la Fraternidad y de la Soberanía Nacional. Del 13 al 16 de julio se festejará la toma de la Bastilla y se rendirá un homenaje a La marsellesa, mientras que el tradicional desfile militar del 14 de julio se celebrará en presencia de los jefes de Estado asistentes a la cumbre.

El mes de agosto estará dedicado a la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Representaciones de los 25 carnavales más importantes del mundo, desde Brasil a China, desfilarán en los Campos Elíseos el día 25. El 26, en el arco de la Défense, habrá un encuentro de las organizaciones que luchan por la defensa de los derechos humanos, que se cerrará con un concierto de Urban Sax.

Las grandes manifestaciones del bicentenario son un conjunto -cerca de 60- de actos académicos, culturales y artísticos que se extenderán por todo el país.

En España, están previstos una exposición sobre los Derechos del Hombre en la Casa de Velázquez de Madrid, una muestra de escultura al aire libre en una plaza madrileña y un concurso escolar sobre la revolución en los colegios franceses en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de octubre de 1988.