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Crítica:
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

'Steps', ejemplo de imagen electrónica

'Metrópolis' llega a su programa número 200

La secuencia de la escalinata de Odesa es una de las piezas más reconocibles en la iconografía del cine de todos los tiempos. Como la silueta de Charlot, o casi. Sesenta y dos años después que Eisenstein filmara El acorazado Potemkin (1925), un joven, polaco, residente en Estados Unidos desde 1982, Zbigniew Rybezynski -nacido en 1949 y formado en una de las escuelas que más talentos cinematográficos ha aportado en las dos pasadas décadas, el centro de Lodz-, realiza la cinta Steps (1987).

Este vídeo de 24 minutos que emite hoy el programa Metrópolis, que celebra así su número 200; es algo más que un homenaje a la célebre escalinata en la que Eisenstein representó las matanzas de 1905. Se trata, por un lado, de una osada, portentosa y superrealista manipulación de un fragmento clásico de¡ cine, imposible de realizar antes de la aparición de las sofisticadas tecnologías de la imagen electrónica.Gracias a las prestaciones de¡ Paintbox, el ADO y el Ultimate, entre otros equipos, Rybczynski ha extraído literalmente de¡ celuloide algunos de los personajes de El acorazado y los ha removido de su sitio para insertar una comitiva de turistas norteamericanos que visita en nuestros días aquel escenario de la Revolución, de modo que en Steps coexisten los dos relatos, los dos fondos de imagen, el blanco y negro original con el color saturado de la electrónica, como si en la profundidad de campo del cine y de la fotografía se hubiera introducido la profundidad del tiempo. No en vano el tiempo constituye cada vez más claramente la principal sustancia narrativa y expresiva del vídeo.

Reescribir el cine

Por otro lado, Rybczynski no sólo demuestra que es posible alterar, manipular y reescribir el cine, sino que la singular cirugía con la que efectúa este trasplante de soportes, de técnicas, de personajes y de épocas se convierte en una metáfora de la fecunda confrontación entre el pasado y el presente, entre los estudios de Moscú de los unos veinte, donde Eisensteín montó a toda prisa su película, y los estudios de Manhattan de los ochenta, en que Rybczynski editó su vídeo, entre la Unión Soviética y Estados Unidos, entre la cultura de Lenin y la cultura de los símbolos de Hollywood, entre una tecnología mecánica inventada .el siglo pasado (el cine) y una tecnología electrónica de imágenes, creada desarrollada después de la segunda guerra (el vídeo), entre las viejas técnicas de producción cinematográfica y las nuevas concepciones de la posproducción de imágenes videográficas y televisivas.El joven polaco se permite una licencia, no sólo creativa, pues quiere presagiar con ella un futuro distinto para la humanidad: salva de la masacre al bebé que se precipita por la escalinata; debajo del cochecito en blanco, y negro emerge un niño en color, fruto de la confrontación entre aquellos dos planos del relato, entre aquellos dos momentos de la historia; un nuevo bebé, símbolo de la esperanza en la condición humana.

Rybczynski ya lo ha hecho casi todo en vídeo. Metrópolis ha dado cuenta, en las tres ediciones consecutivas que le ha dedicado, que es mucho más que un autor fascinado por las nuevas herramientas tecnológicas, desde sus trabajos pioneros con el vídeo de alta definición y desde su Tango, premiado con un oscar, hasta esa portentosa Imagine, en la que un travelling sin fin, posible sólo en los sueños y en el Ultimate, condensa toda la vida de una persona. Está ya Rybczynski próximo a conseguir esa cuarta dimensión: el tiempo de toda una vida visualizado en un solo plano espacial.

Steeps se emite esta noche en Metrópolis, por TVE-2, a las 23.50.

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