RELIGIÓN

El suicidio del teólogo Gareth Bennett conmociona a la Iglesia anglicana

Agencias

La Iglesia anglicana asiste estos días a una gran polémica en su seno con motivo del suicidio, el pasado lunes, del teólogo Gareth Bennet, quien había criticado duramente, desde el anonimato, la labor del primado y arzobispo de Canterbury, Robert Runcie. El sucidio ha puesto de relieve la lucha por la sucesión de Runcie.

El ministro de Estado John Selwyn Gummer (equivalente a subsecretario) del Gobierno de Margaret Thatcher, que es también miembro del sínodo general de la Iglesia, ha señalado que es necesario un periodo prolongado de reflexión y retiro en el seno de la iglesia.Bennett, de 58 años, admitió a varios amigos haber sido el autor del prólogo de la nueva edición del directorio clerical de Crockford, en el que se vertían duras criticas a la labor de Runcie, según publicaba el pasado jueves el diario The Times. Según el contrato efectuado con él por los editores del libro, el autor del prólogo debía permanecer, como era tradicional, en el anonimato.

Bennett se suicidó con los gases de su propio automóvil en el garaje de su casa, cerca de Oxford y la investigación sobre su muerte se ha aplazado durante un mes. El funeral se celebrará el próximo martes.

Al parecer, Bennett no supo prever el escándalo que produciría el artículo y se vio afectado por los rumores que le señalaban como autor y que afirmaban que se había movido por despecho al haber sido pasado por alto, hace unos meses, en el nombramiento de nuevo obispo de Oxford. Bennett pertenecía a la corriente tradicionalista de la Iglesia anglicana, opuesta a la liberal que representa Runcie, al que acusaba de favoritismo en el nombramiento de nuevos obispos.

Serio y riguroso

Sin embargo, miembros de la corriente tradicionalista han señalado, tras la muerte de Bennett, que el prólogo constituía un análisis serio y riguroso de la situación de la Iglesia anglicana, en el que los ataques a Runcie eran solo una pequeña parte sin importancia. El suicidio ha puesto de actualidad las luchas en el seno de la Iglesia anglicana entre las distintas tendencias ante la ¡posible renuncia de Runcie, que tiene 66 años, a su cargo en el plazo de un año.Los liberales sospechan que el artículo de Bennett estaba destinado a reforzar la campaña para evitar que el actual arzobispo de York, John Habgood, suceda a Runcie en el arzobispado de Canterbury.

Los arzobispos de Canterbury son nombrados por la Reina a propuesta del primer ministro y Margaret Thatcher ha tenido frecuentes enfrentamientos con Runcie y sus colaboradores durante sus mandatos al frente del Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 11 de diciembre de 1987.

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