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ETA asesina a cinco niñas, dos mujeres y cuatro guardias civiles en Zaragoza.

La organización terrorista ETA envió a Zaragoza un comando relámpago con 50 kilos de explosivos en un coche bomba para cometer uno de los más sangrientos atentados de la banda armada, que causó la muerte a 11 personas, cinco de ellas niñas de edades comprendidas entre 3 y 12 años. La explosión destrozó la casa cuartel de la Guardia Civil. Don Juan Carlos viajó ayer por la tarde a Zaragoza, donde se reunió con los ministros de Defensa, Narcís Serra, y del Interior, José Barrionuevo.

Poco después de las seis de la mañana de ayer, dos jóvenes aparcaron un coche bomba frente al cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza. Cuando el guardia rivil de vigilancia iba a advertir a sus compañeros de la presencia de este vehículo vio cómo sus ocupantes huían corriendo y poco después se producía una explosión que destrozó el edificio y despertó a toda Zaragoza. En el atentado perdieron la vida cuatro guardias civiles, dos mujeres y cinco niñas. Algunas de las víctimas permanecieron sepultadas entre los cascotes durante horas.Según un alto mando policial, el coche bomba no fue accionado por ningún aparato de relojería, sino activado por una mecha, informa Albert Montagut. Uno de los terroristas la encendió poco antes de que el centinela encontrara sospechosos sus movimientos. Fue al acercarse al vehículo cuando el vigilante vio que de su interior salía humo y prácticamente sólo tuvo tiempo de gritarle a su compañero: "Cuidado, hay una bomba".

Casi 18 horas más tarde, un sargento del cuartel de la Guardia Civil de Elgóibar, José Luis Gómez Solís, era asesinado a tiros por tres jóvenes en la vecina localidad guipuzcoana de Placencia de las Armas cuando, en compañía de su esposa, se encontraba a punto de arrancar su coche. Gómez Solís, de 44 años, estaba casado y tenía tres hijos.

También ayer, en Basauri (Vizcaya), el policía Rafael Ribas sufrió la amputación de tres de dos al estallarle en las manos una carta bomba dejada en su buzón.

Páginas 17 a 21

Editorial en la página 14

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1987

Más información

  • Un sargento del cuerpo, abatido en presencia de su esposa en la localidad guipuzcoana de Palencia de las Armas