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Galerias registró pérdidas de 29.100 millones durante los tres ejercicios del mandato Cisneros

La cadena de tiendas Galerías Preciados registró durante los tres últimos ejercicios, en que estuvo en manos del grupo venezolano Cisneros, pérdidas acumuladas de 29.100 millones de pesetas, de los cuales 9.319 millones correspondieron al ejercicio 1986-1987, cerrado el pasado 31 de agosto. Ni el grupo vendedor ni el comprador, el británico Mountleigh Group PLC, han desvelado las condiciones del acuerdo de compraventa, que fue firmado el pasado viernes 2 de octubre, aunque se sabe que la cifra a pagar será de 30.000 millones de pesetas. Coalición Popular, Izquierda Unida y CCOO solicitaron ayer al Gobierno explicaciones urgentes en el Parlamento en torno a esta operación.

El desconocimiento de los compromisos asumidos por Mountleigh en cuanto al pasivo de Galerías se refiere, impide determinar con propiedad la plusvalía obtenida por el grupo Cisneros -sería preciso conocer y homogeneizar ambos contratos-, aunque ha circulado como cifra tentativa la de 4.000 millones de pesetas. El grupo Cisneros pagó 750 millones por las acciones de Galerías y asumió deudas por importe de 10.554 millones; en total, 11.304 millones de pesetas.De aquellos 29.100 millones de pérdidas acumuladas, más de 12.000 millones corresponden al ejercicio 1984-1985; casi 7.000 millones, al de 1985-1986, y los citados 9.319 millones del ejercicio recién finalizado. Como los Cisneros entraron oficialmente en Galerías el 29 de diciembre de 1984, fecha de la firma del contrato con el Patrimonio del Estado, parte de las pérdidas correspondientes al primer ejercicio -que va de agosto a agosto en este sector- son imputables a la gestión de la Rumasa, SA, nacionalizada.

La capacidad de Galerías como negocio de venta al detalle para generar pérdidas parece más que demostrada. La consideración de otras magnitudes, sin embargo, pintan un cuadro distinto de la sociedad y apuntan algunas de las claves que pueden haber inducido a Mountleigh a comprar. Por ejemplo, el neto patrimonial (activo real menos pasivo exigible) de la sociedad al 31 de agosto pasado era de 62.000 millones de pesetas, mientras que el inmovilizado material, reflejando las revalorizaciones del boom inmobiliario, está cuantificado y admitido por Arthur Andersen en 85.000 millones. El Grupo Popular señaló ayer que "detrás de la venta de Galerías Preciados puede existir una operación de especulación inmobiliaria".

Financiación ajena

Tras la relativa recuperación de 1985-1986, las pérdidas del último ejercicio parecen poner en sordina la capacidad gerencial del grupo Cisneros para reflotar Galerías. Las alarmas saltaron tras el cierre del último ejercicio, el 31 de agosto pasado. La Administración y los propios bancos financiadores estaban presionando a los Cisneros para que efectuaran una ampliación de capital, único modo razonable de absorber las pérdidas citadas y aliviar las cargas financieras con la aportación de capitales propios. Pero Gustavo Cisneros no ha querido arriesgar fondos propios. De hecho, Galerías ha venido funcionando con financiación ajena: créditos blandos concedidos por la Administración (en tomo a los 11.000 millones de pesetas) y crédito comercial (cifrado en torno a los 18.000 millones).Durante el verano pasado se consideró en Galerías la posibilidad, a la luz del boom inmobiliario madrileño, de enajenar en todo o en parte los edificios del grupo, y un broker extranjero sondeó el mercado en busca de potenciales ofertas.

El proceso de venta se dispara en septiembre pasado.

Tras el contrato de opción de compra firmado el 2 de octubre, una carrera de visitas oficiales tiene lugar por los despachos de la Administración en Madrid y la banca acreedora de Galerías. Así, a caballo del fin de semana pasado y principio de ésta, Gustavo Cisneros y el equipo que preside Tony Clegg presentan personalmente su acuerdo al ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga; al Patrimonio del Estado; a los bancos financiadores de Galerías, y al Felipe González.

De acuerdo con una fuente próxima al grupo venezolano, "sólo muy recientemente se deciden los Cisneros a vender", una decisión que madura "por la magnitud de las ofertas que se iban recibiendo". Según ello, se han recibido hasta 14 aproximaciones a Galerías de otros tantos potenciales inversores.

Las intenciones de los compradores parecen ser las de seguir adelante con el negocio. Mountleigh dice tener intereses en grandes, almacenes, aunque no los explicita; es más un grupo inversor puro, que, desde luego, no gestiona tiendas de venta al detalle.

Coalición Popular presentó ayer en el Congreso una interpelación urgente al Gobierno para que explique ante el Pleno de la Cámara si esta operación supone "un fraude al erario público". Izquierda Unida pidió ayer la comparecencia urgente ante el Parlamento del ministro de Economía y Hacienda. Para Nicolás Sartorius, la venta de Galerías a Cisneros se ha revelado como "una operación especulativa en la que se han producido responsabilidades que habrá que depurar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 1987

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