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Cerrada la estación de Peñuelas tras 79 años de existencia

La estación de Peñuelas quedó ayer cerrada al transporte ferroviario de mercancías después de 79 años de existencia. El cierre no supondrá, de momento, la eliminación del tránsito ferroviario que pasa junto a la estación, aunque el número de trenes quedará muy reducido, al desviarse desde ayer a la estación de Abroñigal los 6.132 vagones que entraban al año en Peñuelas. En diciembre, mes en que se espera estén ya en marcha las obras para convertir los 32.000 metros de superficie en parque, Renfe espera poder eliminar también el tráfico de paso.

El acto de clausura de la estación, retrasado desde el jueves a ayer para que pudiera acudir el presidente de Renfe, Julián García Valverde, no contó con la presencia de éste, al encontrarse enfermo, ni con la del alcalde, Juan Barranco, pues, según dijeron fuentes municipales, tenía otro compromiso.

El segundo teniente de alcalde, Jesús Espelosín, agradeció el esfuerzo realizado por Renfe para adelantar el cierre de la estación, previsto, en principio, para el segundo semestre, y Valentín Medel, presidente de la junta de Arganzuela, dio las gracias al reducido grupo de vecinos que acudió al acto por "haber sabido plantear su demanda dentro de los términos del diálogo y sin pedir nunca cosas imposibles". Asunción Pérez, en nombre de los vecinos, afirmó, sin embargo, que la felicitación a las autoridades "cuando finalice el programa y se hayan enterrado las vías".

Casi 8.000 vagones

La estación, abierta en 1908 y consolidada en 1924, tras sucesivas ampliaciones, tenía en la actualidad un fuerte tráfico de mercancías. Según fuentes de Renfe, llegaban a la aduana de la estación, desde el extranjero, un total de 3.132 vagones con 48.000 toneladas de carga.Asimismo todos los días entraban cinco vagones diarios -220 toneladas- con destino al cercano apeadero de Papelera Española, y otros 3.000 vagones al año, procedentes del territorio nacional, cargados con 90.000 toneladas de mercancías. Todos estos transportes han sido desviados desde ayer a la estación de Abroñigal.

No se podrá eliminar, sin embargo, el tráfico ferroviario de paso por el exterior de la estación hasta que no se termine la cuádruple vía entre Vallecas y Vicálvaro. Entre los trenes que utilizan esta vía están los Talgo que, sin viajeros, pasan por la zona camino de, sus cocheras situadas en Aravaca.

Renfe prepara asimismo el cierre de la estación de Imperial, adonde llegan, sobre todo, los cargamentos de carbón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de junio de 1987

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