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Los sectores críticos del Partido Socialista Italiano piden una limpieza interna

ENVIADO ESPECIAL Varios representantes del Partido Socialista Italiano (PSI) han planteado en el congreso que se celebra desde el pasado martes en Rímini, a orillas del Adriático, la necesidad de que dicha organización realice una profunda autorreforma y han insistido en la cuestión moral (la eliminación de la corrupción) como factor esencial para lograrla. Uno de ellos, Giorgio Ruffolo, pidió que el PSI "haga finalmente limpieza en su interior".

En una de las primeras intervenciones críticas registradas en una asamblea partidaria caracterizada por el predominio de los acuerdos con la línea oficial del partido y en particular de los elógios al liderazgo indiscutido de Bettino Craxi, Ruffolo, alguna de cuyas afirmaciones fue muy aplaudida, dijo el jueves que el PSI "no puede vivir indeterminadamente en condiciones de inflacion política, en las cuales su valor nominal (su poder) excede significativamente su valor real (su cuota electoral)".

Al referirse a "la autorreforma" organizativa propuesta en las tesis del congreso para modernizar el partido, Ruffolo manifestó su acuerdo pero señaló que previamente debía realizarse la limpieza". Por su parte, un grupo de 300 delegados de la izquierda socialista, de un total de 1.130 asistentes al congreso, pidió a la presidencia del mismo que sea dedicada una sesión a los problemas del partido.

El dirigente sindical socialista Ottaviano del Turco defendió así la reforma del partido: "¿Cómo se hace para convencer a la gente de que queremos reformar el Estado, las Instituciones y la política si no hacemos nuestra autorreforma?". Gianni de Michelis, ministro de Trabajo, dijo que el PSI debe proponerse ser la conciencia de "la Italia que cambia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1987