Dos jóvenes de Leganés confiesan haber matado a otro para vengar una violación

Dos jóvenes de Leganés se han declarado autores del homicidio de Manuel López Rodríguez, de 24 años, vecino también de la citada localidad, cuyo cadáver fue encontrado, la pasada semana en un pozo situado en la Dehesa de la Milla, término municipal de Villanueva de Perales, localidad de unos 350 habitantes situada al suroeste de Madrid. Los jóvenes han manifestado que mataron a Manuel López Rodríguez para vengar la violación de la novia de uno de ellos.

El caso se encontraba ayer en manos del Juzgado de Instrucción de Navalcarnero. Tres personas, los dos presuntos autores del homicidio y la muchacha supuestamente violada, todos sin antecedentes, permanecen a disposición del juez.El cuerpo de Manuel López fue rescatado del pozo por los bomberos de la Comunidad de Madrid. Se encontraba indocumentado y en avanzado estado de descomposición. La autopsia reveló que murió de tres disparos de escopeta.

El crimen debió de cometerse en los primeros días del pasado septiembre. El día 10 de ese mes, el padre de Manuel López denunció en la comisaría de Leganés la desaparición de su hijo. A mediados dé noviembre informó que Manuel, durante todo ese tiempo, no había usado su coche ni su tarjeta de crédito, y tampoco había efectuado movimientos en su cuenta corriente. Fue entonces cuando el Grupo de Homicidios se encargó de la investigación.

Los inspectores descubrieron que la última vez que Manuel fue visto en público fue una noche de septiembre, en un bar de Leganés. Estaba acompañado de dos jóvenes apodados el Carnicero y el Zapatero, con los que subió a un Chrysler 180. Los sospechosos fueron vigilados pero, antes de ser detenidos, sus padres se presentaron en la sede del Grupo de Homicidios, en la Puerta del Sol, y aseguraron que sus hijos estaban dispuestos a entregarse y aclarar lo sucedido, previa consulta con un abogado.

Transcurridos varios días, el Carnicero, de 19 años, se presentó en la comisaría de Leganés e indicó que el cadáver de Manuel López estaba en el pozo de donde luego fue rescatado. El joven añadió que él y su amigo el Zapatero, de 24 años, llevaron con engaño a la víctima hasta las proximidades del pozo. Allí el Zapatero disparó varias veces contra Manuel López. La escopeta le había sido facilitada por su novia, cuyo padre tiene una armería. La muchacha, de 19 años, siempre según el relato del joven que se entregó en comisaría, había sido violada hace unos seis meses por Manuel López y, a causa de ello, estaba embarazada. La venganza fue el móvil del crimen.

El Carnicero, al parecer, participó no sólo por amistad con el novio de la violada, sino también porque había sido amenazado por el difunto para que le facilitara información sobre la carnicería en la que trabaja, que Manuel López pensaba atracar. Un día después de la confesión de el Carnicero, su amigo y su novia se entregaron en el juzgado de Leganés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 11 de diciembre de 1985.