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Crítica:

Réquiem por el riesgo

Los pisoteados vasos de plástico dejaban constancia de que la fiesta había sido un éxito. La muchedumbre invitada al programa se divertía a espaldas del reloj, que marcaba peligrosamente la 1.40 en una zona tan mal comunicada como Prado del Rey. Y se divertían con el mismo fervor que lo suelen hacer en las discotecas. Era la jornada final de la denostada, alabada, boicoteada Edad de oro. Era la última emisión de un programa que suponía la actual, y peligrosa para algunos, imitación de la vida.

La deseada guinda musical la ponía un trío vistoso y charanguero llamado Violent Fernines, al que nadie pudo sustraerse de corear y jalear. El rock vivo y fresco del grupo ponía el abanico de colores ideal en esta jornada televisiva que podía haberse inclinado hacia la nostalgia. Pero no fue así.El horario de programación normal fue sobrepasado hasta casi las dos de la madrugada merced a la actuación del mencionado grupo, a un vídeo en directo del grupo Spandau Ballet, a un reportaje grabado sobre Picabia y a las habituales entrevistas. La gente se aprovisionó de cerveza para resistir, descubriendo incluso máquinas de bebiba instaladas en otras dependencias de la casa. Y todo el mundo se lanzó a tumba abierta a participar en esta celebración en directo.

La presentadora, directora y alma mater del programa, Paloma Chamorro, afirmaba al final de la maratoniana sesión final: "La edad de oro es un programa que no existe en ninguna televisión del mundo, y esto no es algo que lo diga yo. Lo dice mucha gente con gran conocimiento de causa, pero eso nunca soléis decirlo en la Prensa. Así que hacer un programa imposible, que no se puede hacer en ninguna televisión del mundo, en una televisión tan imposible como ésta, pues ... no hay palabras".

Paloma Chamorro cree que el escollo más dificil de superar ha sido la falta de información sobre su programa. "Lo más grave," -dice- "lo más duro de llevar es que ninguno de vosotros (por los periodistas) hayáis contado esto". Uno de los programas, el dedicado a Psychedelic Furs, fue, algunas semanas después de su emisión, número uno del hit parade de vídeos piratas en Estados Unidos, llegando a cotizarse a 20.000 pesetas la cinta. Una de las revistas americanas especializadas, Record Collector, afirmaba que la calidad de imagen y sonido era excelente, "y vosotros", añadió Paloma, "nunca habéis dicho esto. Siempre habéis contado otras cosas. Normalmente, verdades a medias y, muchas veces, mentiras descaradas".

En cuanto a los defectos imputables al programa, Palorna Chamorro manifestó: "Ha habido muchos. Sobre todo un exceso de pretensiones, el haber querido hacer un programa imposible, el haber, sido tan ambiciosa. Es un defecto mío de concepción, digamos. He querido ir a por todas, pero no se puede ser a la vez una agencia internacional de contratación para un programa semanal, de horario fijo, y estar a la vez produciendo cortos, y a la vez estar al tanto de lo quepasa por el mundo, y a la vez, a la vez..., y a la vez pelearse con todos los que dentro y fuera de TVE han hecho todo lo posible porque no se haga La edad de oro".

En cuanto a la reacción que ha provocado el programa, Paloma dijo que había sido: "Variopinta. Normalita, en cuanto a crecimiento, pero completamente anormal con respecto a las pretensiones del programa, que se había pensado como minoritario. El programa ha tenido una, audiencia mucho mayor de lo que pensaba o deseaba, y de ahí que los índices de aceptación, que no de audiencia, fueran malos. Sencillamente, había mucha más gente de la que se esperaba viendo el programa y, realmente, no se quería un programa tan mayoritario".

La mejor de cada género

El programa será reconvertido, respetando formato y contenidos, para ser ofrecido al menos cuatro veces al año a modo de programa especial. Según Paloma, el espacio como tal desaparece: "Supongo que hay gente que ha reconocido que no se puede seguir luchando contra tantas oposiciones. Pero pienso que si se le hubiera apoyado un poco más sí hubiera sido posible... No hay sustituto para el programa porque supongo que hay que estar tan loco como lo estamos nosotros, y dedicar todo el tiempo a esto. Lo que va a haber aquí es lo que hay en todas la televisiones del mundo, programas al estilo Top of the pops, donde se emitan vídeos musicales".

En cuanto a los grupos seleccionados Paloma se responsabiliza "de absolutamente todos": "Creo" -añadió- "que he traído lo mejor de cada género". Con respecto a la programación musical dijo: "A mí no me gusta la televisión, ninguna televisión. Y no me gusta nada la música en televisión, porque adoro la música... Y en el campo de la música moderna se están dando ahora manifestaciones verdaderamente avanzadas y acertadas. Lo que pasa es que le gente identifica equivocadamente la música moderna con los Cuarenta principales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 1985

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