El polémico entorno de Salvador Dalí

El artista se recupera, aunque persiste la gravedad

"El posoporatorio inmediato del paciente está siendo satisfactorio", indica el parte médico sobre el estado de Salvador Dalí, firmado por los doctores García Sanmiguel, Visa Miracle, Benedito y Vidal, a las 12 del mediodía de ayer sábado en la clínica del Pilar de Barcelona. Las constantes vitales del pintor siguen dentro de los límites normales, aunque el artista permanece aún en la unidad de cuidados intensivos en la que ingresó el pasado viernes a las 14.15 horas.El pronóstico sigue siendo grave, y el estado de preocupación de quienes le rodean es muy alto aún, indicó anoche a este diario el abogado Miguel Doménech. Está previsto que hoy Salvador Dalí abandone la unidad de cuidados intensivos en la que durante la jornada de ayer se le fueron retirando progresivamente algunos de los controles de base a los que estaba sometido en las primeras horas del posoperatorio.

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Miguel Doménech señaló a este diario que Salvador Dalí se quejó, circunstancia que los médicos valoraron favorablemente, y que preguntó cuándo le sacarían de la unidad. "El artista", añadió Doménech, "se lamentaba de unas molestias causadas por el tubo que tenía en la boca. Un tubo que en realidad ya le habían retirado, pero que le provocaba aún un malestar reflejo". Transcurridas 48 horas desde la intervención quirúrgica, hoy es el día que el estado del artista corre mayor peligro, según aseguró Doménech. Por esta razón pidió a la Prensa silencio y postergación de los temas más polémicos en torno al artista.

Hasta dentro de cuatro o cinco días los médicos no revisarán los injertos realizados. Esta revisión permitirá comprobar el resultado de la operación, y establecer si la piel ha conseguido adaptarse a las heridas previamente curadas.

De Púbol a Torre Galatea

Al reclamar que se espere un tiempo prudencial para considerar los posibles fraudes y acusaciones que recaen sobre sus espaldas, los colaboradores de Dalí, en palabras de Miguel Doménech, recuerdan que ayer, desde Torre Galatea (la ampliación del Museo Dalí de Figueres) se leyó una carta enviada por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, en la que "se ratificaba la colaboración de dicha institución autonómica con la Fundación". Con ello, además de recoger la simbología daliniana que, en opinión del abogado, se enmarca en la mencionada torre, se prueba la falsedad genérica de todas las acusaciones posibles (cómo sino iba a colaborar con ellos la Generalitat, se preguntaba Doménech).La mitificación creciente de la Torre Galatea, (antes de ingresar en la clínica, Dalí quisó visitarla, según sus colaboradores), se debe a las declaraciones del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, en la que fue su segunda visita al artista en su permanencia en la clínica barcelonesa. Al salir de la habitación del paciente, Pujol explicó a los medios de comunicación que al decirle que muy pronto iría a visitarle a Púbol (en donde siempre dijo el artista que quería morir y ser enterrado), el artista denegó la oferta diciéndole: "no, nos veremos en Torre Galatea".

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