Reportaje:SALUD

Barreras contra el cáncer de pecho

Mirarse al espejo todos los días puede ser y debe ser un ejercicio estético y preventivo

Probablemente puede parecer un consejo tonto, porque todos nos miramos a él al menos por la mañana, cuando cuesta trabajo casi reconocerse. Mirarse al espejo una vez al mes debería ser una obligación para todas las mujeres mayores de 30 años. Mirarse, desnudas de cintura para arriba, aproximadamente una semana después de la menstruación y comprobar que los senos no presentan ninguna anomalía. Este es el primer paso de la autoexploración mamaria, el método más eficaz de prevenir el cáncer de pecho.Cáncer es una palabra maldita en nuestra sociedad, cuando se olvida con demasiada frecuencia que es una dolencia curable si se la presenta batalla a tiempo. Aunque aún no se ha llegado a conocer el origen último de que una célula altere su comportamiento normal y se reproduzca desordenadamente, destruyendo las que hay alrededor, sí se ha conseguido poner coto a este avance devastador de la célula cancerosa por distintos medios, desde la cirugía a la quimioterapia, pasando por el tratamiento de rayos. De todos los tipos de cánceres hay dos específicamente femeninos, el de cuello de útero y el de pecho.

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Este último se está extendiendo a nivel mundial, especialmente en los países industrializados, por lo que se le relaciona con causas ambientales, de contaminación y alimenticias. En los países de la Comunidad Europea mueren 29.000 mujeres al año y se observan 67.000 nuevos casos. En algunos grupos de edad es la principal causa de mortalidad en las mujeres, y en el 90-95% de los casos se diagnostica porque la propia mujer se ha descubierto un bulto en el pecho, tiene dolor o nota secreción por el pezón. De ellas, más del 14% tarda de uno a dos años en acudir al médico, un 34% lo hace en el primer año y un 15% acude en el primer mes.

Quizá lo primero que debe tener en cuenta cualquier mujer que note alguna anomalía en su pecho es que en la mayoría de los casos el quiste no es canceroso, pero que hay unos factores de riesgo con los que aumenta. El primero de ellos es la edad, aunque ésta se está rebajando, afectando también a mujeres jóvenes; tener antecedentes familiares directos -madre o hermana- de patología mamaria y sufrir alguna patología benigna de la mama, como la mastopatía fibroquística, una de las lesiones más frecuentes. Hay otros tipos de riesgos selectivos, como, por ejemplo, el no tener hijos. El cáncer de mama se da en un 40% en las solteras con respecto a las casadas y es más frecuente en mujeres de clase alta en países industrializados.

El cáncer de pecho tiene implicaciones de otro tipo, que pueden alterar la personalidad de la mujer. En nuestra sociedad, el pecho es casi el símbolo de la feminidad y la amputación de uno de ellos se vive muy traumáticamente. Algunas mujeres renuncian por ello a seguir manteniendo una vida sexual activa, por lo que en la cirugía actual no se extirpa ya toda la mama, sino sólo la zona afectada. "La mama está bastante maltratada médicamente", según Carmen Martínez Ten, ginecóloga en el centro de salud de Villaverde, en Madrid. "La mama es tierra de nadie, no hay una especialidad específica para ella, la tratamos tanto los ginecólogos como los cirujanos y los oncólogos. La tendencia actual es crear unidades de patología mamaria que engloben todos los campos. Cada vez se buscan técnicas menos amputables y habría que conseguir que la Seguridad Social cubriera la reconstrucción plástica necesaria".

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