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Descartadas las esperanzas de encontrar vivos a los tres tripulantes del 'Castillo de Bellver'

Las esperanzas de encontrar con vida a los tres tripulantes del petrolero español Castillo de Bellver, que se incendió el pasado viernes frente a las costas surafricanas, han sido prácticamente descartadas. Un remolcador surafricano consiguió amarrar un cable a la proa del barco para adentrarla en el mar y hundirla, según informa la agencia Efe desde Johannesburgo. Los vientos alejan de la costa la mancha de petróleo que tiene una superficie de 37 por 7 kilómetros.

Los tres miembros de la tripulación desaparecidos son el jefe de máquinas, José María Pérez Alcantara, el segundo maquinista, Alfonso Bandin y el mecánico, Manuel Gueto Sonora.Según una hipótesis expuesta por Pedro Sancho, presidente de la empresa propietaria del buque siniestrado, en el curso de una conferencia de prensa celebrada ayer en Madrid, los desaparecidos podrían haber quedado atrapados en la sala de máquinas del petrolero. Al parecer, cuando a la 1.30 horas de la madrugada (hora local y española) del sábado sonó la alarma en el Castillo de Bellver, el segundo oficial de máquinas que se encontraba de guardia, bajó con el jefe, el primer oficial y el mecánico a la sala de máquinas.

Allí permanecieron hasta las dos de la madrugada intentando contrarrestar los efectos del incendio, hasta el momento en que el capitán del barco, Alfonso Civera Álvarez de Seara, ante la imposibilidad de dominar el fuego, les dio la orden por teléfono de abandonar su puesto. Sin embargo, sólo el primer oficial, que viajaba con su mujer, consiguió ponerse a salvo. Es posible que sus tres compañeros retrasasen por algún motivo el abandono de la sala de máquinas y que luego una explosión o la repentina extensión del incendio les bloqueara la salida.

Para hoy se espera la llegada de los supervivientes, excepto un herido y el capitán del barco, que se quedará en Ciudad de El Cabo para colaborar en la investigación que iniciarán hoy la autoridades surafricanas para aclarar las hasta ahora desconocidas causas del incendio del petrolero.

La marea negra producida al verterse en el mar la mayor parte de las 250.000 toneladas de crudo que transportaba el Castillo de Bellver, parece que se está alejando de la costa. La corriente de Bengasi y los vientos del sureste que soplan desde el sábado están empujando a la mancha de aceite mar adentro, rumbo que mantendrá de no haber cambios climatológicos antes de que doble el Cabo de Buena Esperanzas. En este caso los daños al entorno ecológico persistirán pero sus consecuencias serán menos graves. La contaminación producida por la nube de cenizas ha causado graves daños en la agricultura y la ganadería en la zona de Bahía Saldaña.

Las pérdidas causadas por el siniestro son de unos 8.000 millones de pesetas, precio del crudo transportado, más los 2.700 millones de pesetas en que estaba valorado el barco. Tanto estos daños como los ecológicos están cubiertos por un seguro cuya mayor participación corresponde a la compañía de seguros española Musini.

"Estamos investigando con los mejores expertos nacionales e internacionales" dijo el presidente de Elcano porque "somos los primeros en desear conocer las causas del incendio ya que poseemos dos barcos gemelos y si hay algún error debemos subsanarlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 1983

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