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El problema de la pesca en aguas marroquíes / y 2

Crece en Fuerteventura la sensación de que la economía de la isla será sacrificada con los acuerdos Madrid-Rabat

En la isla canaria de Lanzarote, situada a unas 70 millas de la costa de Marruecos, crece en estos días la sensación de que los acuerdos hispano-marroquíes, que esperan únicamente una decisión de los Gobiernos de Madrid y Rabat para su firma, van a suponer la práctica paralización de la actividad de la flota sardinera española -en un 90% con base en el puerto de Naos- y, por tanto, un serio revés para la economía insular, cuya dependencia del sector pesquero se estima en un 70%.

La pesca es en estos días en Lanzarote un volcán que está a punto de explotar. La isla, la más volcánica del archipiélago, a tan sólo 70 millas de las costas de Marruecos, ha tenido, durante estos últimos cinco meses, los ojos puestos fijamente en esas aguas prohibidas para su flota y tiene hoy la sensación de haber sido sacrificada sobre una mesa de negociaciones. Un tercio de la población conejera vive de la mar y cerca del 70% de la economía insular depende de este sector. El caos que se anuncia con el nuevo acuerdo económico-pesquero entre España y Marruecos puede acabar con esta isla que ha mimado César Manrique y en la que Hussein de Jordania se ha hecho construir una casa de descanso. Para el día 17 está anunciada una huelga general."Aquí sólo cabe una postura: romper las negociaciones para volver a iniciarlas", declaró, a su regreso de Rabat, Juan Betancort, representante de los armadores sardinales y artesanales lanzaroteños, agrupados en la cofradía de San Ginés. Según afirmó, el preacuerdo al que han llegado las delegaciones marroquí y española, pendiente de aprobación, supone la reducción lineal de hasta un 40%, durante los próximos cuatro años, del esfuerzo pesquero en los caladeros. "Si a esto le unimos que no se han levantado las zonas de seguridad, se trata para nosotros de una auténtica catástrofe", declaró.

En el puerto de Naos de Lanzarote tiene base el 90% de la flota sardinal española, que se encuentra amarrada desde el pasado mes de marzo, al crear Marruecos unas ventanas de seguridad, por las que se prohíbe la pesca a menos de 12 millas en casi toda la costa. "Nuestros barcos sardinales sólo pueden hacer sus capturas a menos de seis millas. No hemos podido pescar", indicó Domingo Delgado Morín, secretario general de la citada cofradía. Según los números hechos por los armadores, la reducción de la pesca en un 40% supondrá el amarre definitivo de 16 de sus 32 barcos, la mitad de la flota sardinal. Cada barco emplea una media de 25 marineros y un puesto de trabajo en la mar genera alrededor de siete en tierra. La medida supondría, por tanto, el paro de cerca de 3.000 personas directamente afectadas por la actividad pesquera. Unas 5.500 familias (más de 20.000 personas de las 60.000 que viven en la isla) dependen directa o indirectamente de la pesca en Lanzarote. "El amarre provocaría el cierre de las fábricas", advirtió Vicente Lloret, armador e industrial.

Regulación de empleo

Fábricas de conservas, de hielo y de harina de pescado, talleres familiares de reparaciones y efectos navales y suministradores de víveres sufrírían un colapso, en cadena, por la crisis de la pesca. Una crisis que ya se inanifiesta en la actualidad y que ha repercutido en la vida comercial de Arrecife, la capital, lo que ha provocado la protesta de los comerciantes. A causa del amarre de la flota sardinal varias empresas han comenzado a tramitar expedientes de regulación de empleo. Es el caso de Harinas del Mar, S.A.; Agramar, y Atunera Canaria. Cuatro fábricas de conservas, cuya materia prima es la sardina, se encuentran instaladas en Lanzarote (Garavilla, Rocar, Lloret y Ojeda). En Gran Canaria y Fuerteventura funciona también este tipo de industrias y se producirían las mismas consecuencias.

Lanzarote es la primera zona exportadora de sardina de España. Su mercado natural es la Península y países de África y Europa del Este. Las fábricas de conservas se encuentran cerradas a causa del amarre de la flota sardinal. "Tienen el aceite, los envases y las máquinas preparadas para comenzar a funcionar", señaló un industrial a este periódico. Todos culpan a las ventanas.

La historia de estos cinco meses de amarre se remonta a diciembre pasado, cuando los barcos Mariví y Aldán fueron apresados por faenar dentro de las 12 millas en su caladero habitual, entre cabo Jubi y Tan-Tan. Los armadores de Lanzarote enviaron sus barcos a otro caladero del sur, entre cabo Bojador y cabo Blanco, menos rentable y más lejano. Su sorpresa fue mayúscula al prohibirse también la pesca en esta zona. Ante la implantación de tales ventanas de seguridad se negaron a pagar el canon del segundo trimestre y regresaron a puerto.

"La visita de Felipe González a Marruecos no tuvo el resultado que esperábamos. Nos sentimos engañados por la Administración, porque tanto el ministro de Agricultura, Carlos Romero, como el secretario general de Pesca, Miguel Oliver, y el propio ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán nos aseguraron que las ventanas serían levantadas. Oliver nos llegó a decir que la reducción de la pesca en el nuevo acuerdo sería sólo símbólica para Lanzarote. Se nos ha engañado miserablemente", expresaron con evidente malhumor los armadores de la isla en la entrevista que mantuvieron con este periódico.

En la calle se habla del problema de la pesca con el mismo tono de voz preocupado con que se habla de un grave problema familiar. Antonio Díaz García, consejero del CDS en el cabildo, ha llegado a pedir que los organismos oficiales coloquen la bandera a media asta, porque, en su opinión, "la isla está de luto". El portavoz del grupo centrista en la corporación, José Ignacio Torres Rojas, recuerda que "Antonio es un patrón de pesca que en 1978 tomó el cabildo al frente de otros patronos para exigir al Gobierno que negociara un acuerdo pesquero con Marruecos". Éste añade ahora que "de la forma que se han hecho las cosas se está dando la razón a los nacionalistas y se alimentan las apetencias marroquíes en la zona".

Telegrama al Rey

En los últimos plenos del cabildo "se ha venido tocando el tema de la pesca", señala el presidente de dicho órgano insular, Enrique Pérez Parrila, del PSOE, quien muestra el telegrama que envió el viernes al Rey para solicitarle que interceda ante Hassan II, "para la mejora de las condiciones (del nuevo acuerdo) que serían castastróficas para nuestra isla". El jueves se reunió de nuevo el pleno del cabildo. Pérez Parrila afirma que el Gobierno autónomo ha presionado a la Administración central para defender los intereses de Lanzarote. La impresión de los armadores es otra. "El consejero de pesca se anda por las ramas", afirmaron mostrando una foto de un periódico en la que aparece el mismo participando en la popular fiesta de La rama en la isla de Gran Canaria.

UGT acusa, por su parte, a los armadores de no haber querido pescar durante estos meses en algunas zonas libres del caladero, según sostiene Miguel Barrios, secretario insular de dicho sindicato. "UGT nos ataca para desviar la atención y aliviar las críticas hacia el Gobierno. En esas pequeñas costas no afectadas por las ventanas de seguridad, la pesca es impracticable y mínima", indicó Leandro Sanginés, armador sardinal.

Las tres fuerzas sindicales de la isla, UGT, CC OO y Sindicato Obrero Canario (SOC), han convocado una huelga general para el próximo día 17. Durante estos últimos meses se han repetido los encierros de marineros y trabajadores de conservas en el cabildo, ayuntamiento y delegación del Gobierno. Todos realizaron hace pocos días una manifestación en Arrecife. Solicitan soluciones urgentes para el sector y una subvención de la Administración para garantizar ayudas económicas a todos los trabajadores mientras dure su paro forzoso con motivo del amarre. "La huelga es para pedir al Gobierno que no firme cualquier acuerdo que perjudique a Lanzarote y que, entre tanto, asegure a los marineros y conserveros el pago de sus salarios", explicó Ramón Pérez Farray, secretario insular de CC OO. "Las condiciones de trabajo de los pescadores es realmente de explotación", aseguró, por su parte, Manuel Gutiérrez Ramos, portavoz de la comisión de marineros sardinales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 1983

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