Ir al contenido
_
_
_
_

El presidente Pertini disolvió anoche el Parlamento Elecciones generales en Italia el 19 o el 26 de junio

El presidente italiano, Sandro Pertini, firmó anoche el decreto que pone fin anticipadamente a la octava legislatura de la República, que debía concluirse normalmente dentro de un año. Las fechas que se barajan para los comicios son el 19 o el 26 de junio próximos. Es esta la cuarta vez consecutiva que el Parlamento italiano no acaba su mandado de cuatro años. Las anteriores fueron en los años 72, 76 y 79.

El Consejo de Ministros decidirá hoy la fecha en que se celebrarán elecciones generales. Ya existe polémica entre la Democracia Cristiana y el Partido Socialista; la primera quiere que sean el 19 de junio y el Partido Socialista el 26, junto con los comicios administrativos ya fijados para esa fecha.La Democracia Cristiana teme que muchos de sus electores puedan dejar de votar el 26 de junio, por estar ya de vacaciones. Los socialistas, por su arte, prefieren no acortar el tiempo de una campaña electoral que consideran decisiva para su inmediato futuro.

La decisión de disolver anticipadamente el Parlamento ha sido adoptada por el presidente Pertini con una cierta amargura, pero la medida era inevitable tras verificar que con las Cámaras actuales era imposible la formación de un nuevo Gobierno. Sobre todo porque la voluntad del Partido Socialista -que había creado la crisis y pedido elecciones anticipadas- se ha revelado esta vez inamovible.

Por eso no ha servido de nada el último intento de Pertini para jugar la carta de un mandato exploratorio, confiado al democristiano Tomás Morlino, presidente del Senado y segunda autoridad del Estado. Tras dos días de consultas, Morliño confirmó a Pertini que la legislatura era ya cadáver.

Era la quinta vez en la historia de la República que se celebraba el rito de un mandado exploratorio. Y ha sido ésta la única vez que ha resultado fallido, lo que viene a demostrar la gravedad de la situación política.

Pocos minutos después del anuncio de la disolución del Parlamento, la máquina electoral se ha puesto en marcha. La Democracia Cristiana, que no quería las elecciones pero que las ha aceptado como un hecho inevitable, sigue, insistiendo en que su campaña será contra el Partido Comunista y pide a los socialistas que acepten, antes de los comicios, un pacto electoral para poder decir a los electores qué tipo de gobierno se les ofrece. Pero los socialistas lo rechazan y piden, a su vez, más votos para presionar esta vez a la Democracia Cristiana e iniciar elcamino para sustituiría en su papel de eje político de Italia.

El Partido Comunista afirma que esta vez no hay motivos de ningún tipo para que se impida a la izquierda en su conjunto sustituir en el Gobierno a la Democracia Cristiana. Aseguran que dar votos los comunistas significará evitar los socialistas la tentación de caer de nuevo en manos de la DC y a la vez preparar las cosas para una alternativa progresista que, finalmente, lleve a la Democracia Cristiana a la oposición, tras casi cuarenta años de poder ininterrumpido. Pero los observadores más imparciales piensan que las cosas están aún muy en el aire; que incluso podría recuperarse el gran partido confesional bajo el llamado "efecto De Mita".

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_