Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Junta de Andalucía delegará competencias en las diputaciones y municipios

El pleno del Parlamento andaluz ha rechazado las enmiendas a la totalidad formuladas por los grupos de AP, PCE y PSA al proyecto de ley sobre organización territorial de la comunidad autónoma andaluza, en el que se atribuye un papel de gestión y administración a las diputaciones provinciales. El presidente del Gobierno autónomo, Rafael Escuredo, aseguró en el transcurso del debate que la Junta de Andalucía mantendrá intacto su poder político, aunque delegue o transfiera competencias a las corporaciones provinciales o municipales y, en su día, a las comarcas.

En el debate, que ha sido uno de los de mayor contenido político desde que funciona la Cámara andaluza, los portavoces del Partido Comunista de España y del Partido Socialista de Andalucía denunciaron que el proyecto del Gabinete Escuredo supone un verdadero atentado a la autonomía plena, al erigir la provincia en base de la organización territorial de Andalucía y vaciar de contenido político el Estatuto. "La ley, tal como está, atenta al espíritu del 28 de febrero que acabamos de celebrar", indicó el portavoz comunista, Rafael Fernández, mientras que el andalucista Luis Uruñuela subrayaba que "el proyecto es insuficiente, timorato y, en buena parte de su articulado, inútil".Por su parte, el portavoz de Alianza Popular, José Ramón del Río, defendió también una enmienda a la totalidad, aunque por razones contrapuestas a las de los anteriores. Para Del Río, el proyecto remitido por el Gobierno autónomo es inoportuno, al faltar todavía una nueva legislación de régimen local, y defectuoso en su redacción, ya que se limita en gran medida a copiar literalmente el texto del Estatuto, sin desarrollar ningún precepto nuevo.

En defensa del proyecto intevinieron, además del portavoz socialista, Angel López, él consejero de Gobernación, José Rodríguez de la Borbolla, y el presidente de la Junta, Rafael Escuredo. Rodríguez de la Borbolla aseguró que "el Gobierno andaluz no renunciará al control y la dirección política de las competencias que le atribuye el Estatuto", aunque esta voluntad pueda ser compatible con la práctica de cesiones o delegaciones de poder a las diputaciones provinciales.

Antes de procederse a la votación, Rafael Escuredo insistió en que "no vamos a ceder ningún ámbito de poder político que nos corresponda estatutariamente" y que "las diputaciones, que también forman parte de la comunidad autónoma, tendrán una actuación administrativa y de gestión, igual que los ayuntamientos y, en su día, las comarcas". Recordó que durante la campaña electoral todos los partidos reclamaban la necesidad de que la puesta en marcha de la autonomía andaluza no duplicase la burocracia, subrayando que la utilización de las diputaciones será sólo un instrumento en esta dirección y no supondrá un vaciamiento del poder político que corresponda a la comunidad autónoma.

Las enmiendas fueron rechazadas con el voto de los socialistas y la abstención de UCD.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 1983

Más información

  • El Parlamento autónomo rechazó las objeciones de AP, PCE y PSA