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Tensiones en la Junta Central Fallera de Valencia entre conservadores y renovadores

La Junta Central Fallera (JCF), responsable de la organización de las fiestas de las Fallas, atraviesa un mal momento de tensiones internas entre el sector renovador, próximo a las directrices políticas del PSOE, partido que ostenta la alcaldía de Valencia, y el sector conservador, enfrentado al Ayuntamiento de izquierdas. El origen de estas tensiones ha sido la iniciativa de la fallera mayor, María José Esplugues, quien por medio de una carta pública y declaraciones en medios informativos ha acusado a miembros de la JCF de tratarla incorrectamente y marginarla de actos en los que debería estar representando a las fiestas valencianas. En su carta incluso habla del intento de un alto cargo de la JCF por seducirla en uno de los viajes protocolarios.La actual composición de la JCF, en la que el Ayuntamiento designa un 20% de los cargos, de un total de 68, tiene mayoría conservadora. Esta la encabeza Vicente González Lizondo, presidente de falla y promotor de Unión Valenciana, nuevo partido regionalista constituido en Valencia para restar votos a la UCD por su derecha. Esta nueva formación cuenta con la militancia del abogado Miguel Ramón Izquierdo, último alcalde franquista de la ciudad del Turia. Sin embargo, en las tareas ejecutivas de la JCF están situadas personas próximas a la izquierda municipal, que neutralizan los intentos de esta mayoría por manipular las Fallas. Las actuales tensiones estarían orientadas a evitar la reelección de estos cargos cuando se sometan a votación o designación por parte del Ayuntamiento.

Un reciente Pleno de los presidentes de fallas acordó constituir una comisión de investigación de los hechos que ha denunciado la fallera mayor. En esta comisión se encuentra el concejal de Fiestas, el socialista Enrique Real. Las falleras que forman la corte de honor han desmentido, por su parte, las acusaciones de María José Esplugues contra la JCF y han manifestado que, por parte de los responsables de las Fallas, "hemos recibido un trato de total dedicación a todas nosotras".

Tensiones similares se produjeron el pasado año con ocasión de la polémica estatutaria sobre la denominación Reino de Valencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 1982