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La crisis bancaria afecta a diversas entidades financieras de Cataluña

La inmediata venta de Bankunión, el desastre del Banco de los Pirineos, la posible compra de la Banca Mas Sardá por la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros de Cataluña y Baleares (La Caixa), la ruina personal del que durante cerca de veinte años fue presidente de Banca Catalana, Jaume Carner, el descalabro financiero de Uniholding-Financing y las operaciones del grupo Banca Catalana para vender parte de su patrimonio, son en estos días puntos de intenso comentario en los medios financieros y políticos catalanes. Gran parte del interés se centra en el hecho de que Jordi Pujol sea el principal accionista de Banca Catalana, y que parte de la venta del citado patrimonio se pretenda llevar a cabo con participación de la Generalidad.

Factor Importante en el revés de Bankunión ha sido el enorme capital inmovilizado -del orden de varios miles de millones-, que representa la empresa privada Túneles y Autopistas de Barcelona, SA (Tabasa), propiedad de Banca Catalana, Bankunión y Banco Atlántico. Tabasa es la concesionaria de las obras de construcción de los túneles del Tibidabo, cuyos trabajos empezaron en 1961 para quedar paralizados en 1976, estado en el que todavía se encuentran. Fuentes municipales cifraron el importe de la obra ya realizada en por lo menos 6.000 millones. Las cargas financieras de la empresa pueden resultar muy superiores.El objeto social de Tabasa -lograr una comunicación más fácil entre Barcelona y la comarca del Vallés- resulta hoy poco interesante, y las expectativas de amortización de la inversión. mediante el cobro de peaje, base del proyecto, son nulas, tanto por la existencia de la autopista de circunvalación de Barcelona como por la falta de crecimiento significativo de la comarca del Vallés. No obstante, un decreto de fecha 30 de septiembre de 1980 establecía que "la Generalidad de Cataluña se subroga en los derechos y obligaciones del convenio suscrito entre el Ministerio de Obras Públicas y el Consorcio de Túneles del Tibidabo. Para cumplimiento de las obligaciones del Estado, relativas a los citados convenios se traspasarán a la Generalidad los créditos correspondientes al ejercicio de 1980". Para Bankunión esta solución ha tardado demasiado.

La suspensión del Banco de los Pirineos

La suspensión de pagos del Banco Industrial de los Pirineos se está tramitando ante el juzgado. Las responsabilidades a las que pueda dar lugar son aún imprecisas, pero fuentes jurídicas muy solventes destacan la posibilidad de que alcancen dimensiones inhabituales. La principal figura del grupo, Higinio Torras Majen, ya dimitió de la presidencia de la papelera Torras Hostench y del cargo de diputado autonómico centrista. Existe una querella del ministerio fiscal por posibles irregularidades en la gestión del banco suspenso.Otro terremoto financiero en la Cataluña de hoy es la suspensión de pagos de Financing, SA, empresa que nació participada por el Banco Industrial de Cataluña, del grupo Banco Catalana. Esta suspensión de pagos fue presentada a finales del pasado mes de marzo y acompañada en el tiempo de la desaparición de sus tres principales dirigentes: Francisco Ahicart, Jaime Grau y Diego Company, quienes posiblemente se encuentren ya en Brasil. Financing controlaba, a través de Uniholding, un 8% de Bankunión, un 23% del Banco Industrial de los Pirineos, y el cien por cien de Gesfirme, SA, sociedad gestora del fondo de inversión mobiliarla Fondiberia. En su solicitud de suspensión de pagos aparece en primer término de la lista de afectados Banca Catalana, con 72 millones; le sigue Bankunión, con cincuenta millones, y el Banco de Alicante, también en su día en la órbita de Banca Catalana, con veinticinco millones. Existe una notable cantidad de letras en circulación entre el Banco Industrial de los Pirineos y Uniholding-Financing. Pese a los datos presentados en la solicitud de suspensión de pagos, fuentes financieras solventes estiman que las deudas no recuperables de la financiera suspensa pueden perfectamente llegar a superar los mil millones de pesetas.

La operación Caixa-Mas Sardá

El intento formal de La Caixa de hacerse con el control de la Banca Mas Sardá se inscribe igualmente en esta situación. La Banca Mas Sardá fue fundada en 1854, si bien su actual nombre lo adquirió en 1949. En los últimos años desarrolló una gran actividad en el terreno de los créditos internacionales. La recesión económica internacional la cogió de lleno. La Caixa adquirió el 7,5% de su capital, al mismo tiempo que lo, hacía también respecto a Banca Catalana, a la cual además La Caixa le concedía un préstamo de mil millones de pesetas. Lo que ocurre ahora con la Banca Mas Sardá indica que la mera participación de La Caixa no fue suficiente.La imagen pública del grupo Banca Catalana se ha visto afectada por la ruina personal que acaba de afectar al que durante cerca de veinte años, desde su fundación, fue el presidente del grupo, Jaume Carner. Esta ruina ha implicado que Carner cesase como consejero del grupo. Jaume Carner es hijo del político del mismo nombre que fue ministro de Hacienda de la Segunda República española, y primo del dirigente socialista Joan Reventós Carner. Ambos participaron en su día en los consejos de administración de importantes empresas del sector alimentario, como Compañía de Industrias Agrícolas y Unión Salanera. Carner está casado con una hermana de Francesc Cabana, secretario general de Banca Catalana, quien, a su vez, es cuñado de Jordi Pujol.

Jaume Carner empleó fondos de inversores en negocios que resultaron ruinosos. Al parecer, algunos de los inversores creían que Carner, que en realidad obraba a título personal, estaba obrando en su condición de presidente y luego consejero de Banca Catalana. El ex presidente del grupo Banca Catalana habría perdido más de trescientos millones de pesetas, lo que ha implicado la cesión total de sus acciones de Banca Catalana y la ruina total, con pérdida incluso de bienes personales mínimos, y el consiguiente drama humano.

El Banco de España aconsejó, según fuentes muy directas, que Banca Catalana vendiese parte de su activo inmobiliario, como primera medida. En este marco se sitúan las intensas negociacio-Y nes que en estos mismos días se están llevando a cabo entre Montigala, SA (una empresa de Banca Catalana), el Ayuntamiento de Badalona, y la Corporación Metropolitana de Barcelona.

Montigala, SA, fue creada por el Banco Industrial de Cataluña -del grupo Banca Catalana- y el Banco Catalán de Desarrollo, del grupo del Banco de Madrid. La trayectoria de este último grupo, intervenido en su día por el Fondo de Garantía de Depósitos, es bien conocida. El único patrimonio de la empresa es el polígono del mismo nombre, sito e sencialmente en el término municipal de Badalona. Su extensión es de dos millones de metros cuadrados. Los citados bancos intentaron infructuosamente en 1974 crear una ciudad dormitorio para 50.000 personas, mediante la construcción de 13.000 viviendas. El proyecto está totalmente paralizado desde hace años.

Ya en abril de 1979 Montigala, SA, tenía concedidos créditos por un total de 4.011 millones, que generaban unos gastos financieros de 1.670 millones. El pasado año aquellos gastos financieros generaban un coste adicional de 51 millones de pesetas mensuales.

Un cronista local de Badalona indicaba en un suelto recién publicado que la venta del polígono a los poderes públicos -en principío la Generalidad, a través de su organismo denominado Instituto Catalán del Suelo- era inminente. El alcalde comunista de Badalona, en el pasado muy asequible a la Prensa, se negó en redondo a comentar el tema, al ser preguntado por este diario. Pero, en cambio, otra fuente del Ayuntamiento de Badalona informó que, efectivamente, la solución que se está ultimando es la que pasa por la adquisición de los terrenos por la Generalidad.

El citado organismo de la Generalidad cuenta, a este posible efecto, con el patrimonio en Cataluña del transferido Instituto Nacional de Urbanismo (INUR), cifrado en 20.000 millones de pesetas. La cifra que actualmente solicita la empresa propietaria del conflictivo polígono es de unos 7.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 1982

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