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El proceso por la rebelión militar del 23 de Febrero

El Gobierno considera irrelevante el documento del CESID sobre el PCE, leído en el juicio

El ministro de Defensa, Alberto Oliart, manifestó ayer al secretario general del PCE, Santiago Carrillo, que el Gobierno no concede ninguna importancia al informe elaborado por un miembro del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), en el que se atribuían al dirigente comunista Ignacio Gallego unas frases que revelaban supuestas intenciones de los comunistas de atacar los cuarteles en caso de golpe de Estado. El informe, que figura en el sumario por el intento del 23-F, tiene fecha del 19 de febrero de 1981, cuatro días antes del golpe fallido, y estaba clasificado como rumor de escasa habilidad.

La entrevista con Oliart, solicitada por el PCE tras conocerse el informe por su lectura en la vista del juicio del 23-F, se celebró en la tarde de ayer, durante unos tres cuartos de hora, en el despacho del ministro, en la sede del Cuartel General del Aire. A la conversación asistió también Gallego, el dirigente acusado por el documento, que es asímismo vicepresidente cuarto del Congreso.Carrillo manifestó a la salida que habían expuesto a Oliart su disgusto por el informe, y agregó que todo el asunto "es una historia rocambolesca que, naturalmente, nadie puede tomar en serio". El dirigente del PCE mostró también su extrañeza por la fecha del documento, cuatro días antes del golpe, sumado al hecho de que "venga por Valencia, donde el capitán general se sublevó y sacó los tanques a la calle".

El ministro mostró el documento en cuestión a los dos dirigentes comunistas, y, siempre según las declaraciones de Carrillo, aclaró que no se trata de un informe en el sentido exacto de la palabra, sino de un rumor clasificado como de categoría C-3 -la más baja, en una escala que comienz a en el nivel A- 1 -, y al que no se da ninguna importancia.

Carrillo agregó que su impresión es que el Gobierno no conocía el informe, y que a éste no se le había dado importancia. "Fué usado fundamentalmente en Valencia", precisó el dirigente del PCE, "y por eso ha salido en el proceso". Asimismo, Carrillo mostró su esperanza de que "en lo sucesivo un órgano tan importante -el CESID- informe más verídicamente al Gobierno. Si hubiera informaclo del 23-F no nos habrian sorprendido", concluyó.

El secretario general del PCE indicó también que en la entrevista de ayer plantearon a Oliart otros incidentes, como el ocurrido hace dos años, en que miembros, al parecer, del CESID, entraron en locales comunistas, y agregó que el ministro responderá sobre estas cuestiones en la correspondiente comisión del Parlamento. Precisamente la Mesa del Congreso conoció ayer una propuesta para que el Gobierno remita a las Cortes el documento objeto de estas gestiones, realizada porel Grupo Comunista, que también ha tramitado la petición formal de comparecencia de Oliart.

Preguntado si tras la entrevista de ayer se consideraba satisfecho, Carrillo dijo: "Satisfecho, satisfecho..., el asunto no es para estarlo del todo, pero tenemos la evidencia de que el Gobierno considera esa información tan disparatada como la consideramos nosotros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 1982

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  • El informe estaba clasificado como rumor, según informó Oliart a Carrillo