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El proceso por la rebelión militar del 23 de Febrero

Huelga de hambre del sargento Montero, encarcelado por su actuación en la noche del 23-F

El sargento de Infantería Juan Montero Ramírez, que se encuentra en prisión preventiva en el castillo de la Palma (El Ferrol), se ha declarado en huelga de hambre "hasta sus últimas consecuencias", según informaba ayer el diario El Alcázar. Este suboficial, encarcelado por haber participado en la ocupación armada del Gobierno Militar de Madrid la noche del 23 de febrero de 1981, justifica la actitud que ha adoptado como una acción defensiva frente a "las constantes injusticias que recibo por parte de los servidores incondicionales del poder".Juan Montero asegura en una carta que reproducía parcialmente el mencionado diario madrileño que "si bien el trato por parte de quienes me custodian ha sido en todo momento correcto, las condiciones de mi encierro son rigurosas en extremo".

El suboficial, se despide de su antiguo jefe en la Brigada Paracaidista, el general Torres Rojas, solicita ser enterrado cristianamente y pide a sus camaradas falangistas "me den sepultura vistiendo camisa azul, la misma de mis años mozos".

Este sargento explicó el 27 de febrero del pasado año a través de la televisión francesa como ocupó durante varias horas, junto con otros compañeros, el Gobierno Militar de Madrid en la noche del 23-F. Detenido por esta causa, en. la actualidad se encuentra pendiente de juicio. No figura entre los procesados por el intento de golpe de Estado. En julio de 1980 había sido detenido por la policía, que le consideró vinculado a un grupo de activistas de extrema derecha y le ocupó numeroso material explosivo. Procesado por este motivo, el juez dictó para él libertad provisional.

A la pregunta de la TV francesa ¿habría disparado contra sus compañeros llegado el caso?, respondió así: "No me hubiera dolido hacerlo. Para un soldado disparar es como para un escribiente escribir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 1982