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Dos atentados terroristas en Madrid y Barcelona

Dos guardias civiles, asesinados en un bar de Barcelona

Dos guardias civiles fueron asesinados ayer en Barcelona, a las 10.50 horas, cuando estaban tomando un café en un modesto bar del barrio del Turo de la Peira. La policía identificó, en base a testigos oculares, al miembro de los GRAPO Francisco Roberto Lineira Oliveira, nacido en La Coruña, de veintitrés años de edad, como uno de los presuntos autores del atentado. A última hora de ayer estaban establecidos numerosos controles en el casco urbano y en las salidas de Barcelona. Anoche llegó a Barcelona el teniente general Aramburu Topete, director general de la Guardia Civil, que hoy asistirá al sepelio de los guardias civiles.

, Minutos antes del atentado, el sargento Justiniano Fernández Pesado, de 43 años y el número Francisco Montenegro Giménez, de 44, llegaron con un Land Rover de la Guardia Civil frente al bar La Parra sito en el número 397 del paseo de Fabra i Puig, casi esquina con la calle de Hedilla. Ambos vestían de uniforme y portaban sendos subfudiles "zeta". Se encontraban patrullando por el barrio , vigilando las estafetas de Correos y las entidades bancarias. Era una labor rutinaria en cuyo transcurso solían parar en el bar.En el bar tomaron dos cafés. Tras ellos entraron dos jóvenes vestidos con monos de mecánico que pidieron y consumieron dos cervezas. Las dos parejas estuvieron unos minutos en la misma barra del bar, todos de pie, a dos metros escasos. Cuando los guardias civiles iban a pagar - uno falleció con una bano en el bolsillo- los dos jóvenes les dispararon numerosos tiros a la cara y al pecho con ambas pistolas del nueve corto.

Los guardias cayeron al suelo, uno encima del otro. No pudieron intentar usar sus armas. En el suelo fueron rematados, según indicó una fuente de la Guardia Civil. En el bar se encontraban muy pocas personas. El propietario se hallaba en dependencias interiores. Su espasa atendía la barra, en la que sólo estaban situados los guardias y sus asesinos.

Los dos jóvenes se apoderaron de los subfusiles de los guardias y huyeron corriendo hasta subir a un Renault-12 aparcado en las proximidades. El coche había sido robado a punto de pistola.

El vehículo fue hallado poco después a un par de kilómetros del lugar del atentado, dirección hacia el centro de Barcelona, en las proximidades de la confluencia entre el paseo Joan Maragall y la calle de Amilcar. Fuentes policiales indicaron que los huídos habían subido posteriormente a bordo de un Simca amarillo con el techo negro, mientras otras fuentes se refirieron a un Renault-4L.

El portavoz oficial de la policía barcelonesa informó de la identificación del ya citado Francisco Roberto Lineira, conocido miembro de los GRAPO, como uno de los presuntos autores del atentado. La responsabilidad de los GRAPO fue considereda evidente en todo momento en base a detalles muy propios de los atentados de esta organización como la sustración del armamento.

El portavoz policial desmintió una información de agencia sugún la cual había sido identidicado como uno de los presuntos autores del atentado, Enrique Cerdán Calixto, máximo responsable del mencionado grupo terrorista. Hace unas semanas, la policía de Barcelona había anunciado públicamente la sospecha de que dos miembros de los GRAPO, uno de ellos Cerdán, se hallaban el la Ciudad Condal.

Las primeras reacciones al atentado procedieon de la presidencia de la Generalidad de Catauña (PSUC) y de las Comisiones Obreras catalanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1981

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