Siguen sin desvelarse las coincidencias en la muerte de varios jóvenes durante el servicio militar en el Sahara
«No hay motivos para ser alarmistas», manifestó a EL PAÍS el doctor Enríquez en tomo a las extrañas muertes de los jóvenes lanzaroteños que coincidieron en Villa Cisneros durante el servicio militar. El citado médico, que asiste en la actualidad en la residencia sanitaria de la Seguridad Social a otro joven que perteneció a la misma unidad militar que los anteriores, nos dijo, asimismo, que desde que tuvo conocimiento del caso contactó con las clínicas de Madrid, Barcelona y Las Palmas, donde asistieron a los fallecidos, para estudiar la evolución de sus enfermedades. Dos de ellos murieron de leucemia, otro de encefalitis y el cuarto de reticulosis de la línea media.
El que se encuentra internado, según añadió, está fuera de peligro y su diagnóstico es el de parasitosis.Según parece, este último caso no tiene ninguna similitud con los anteriores y sus respectivos historiales clínicos son muy variables. El doctor afirmó que no creía en la posibilidad de una enfermedad comunitaria, como ocurrió hace tres años en Estados Unidos, cuando todo un batallón del Ejército fue afectado por una enfermedad provocada por una bacteria.
Por otro lado, desde hace diez días y de una forma un tanto solapada, para no provocar situaciones alarmistas, se vienen reconociendo en el primer centro sanitario lanzaroteño a todos los mozos que estuvieron en la misma unidad y en el mismo reemplazo, sin que se les haya apreciado ningún índice de enfermedad relacionada con los casos anteriores. Según nos informaron, unos doscientos jóvenes de Lanzarote realizaron su servicio militar en el Sahara durante el año 1975.
El doctor Enríquez ha descartado, en principio, que el origen sea algún material radiactivo, según los rumores que circulan por las islas, y ha dicho que existe un elevado margen de posibilidades de que pueda tratarse de una coincidencia, aunque esto no se puede afirmar en una ciencia como la medicina.
Por otro lado, hemos podido saber que diversas autoridades militares se han interesado por el tema desde que tuvieron conocimiento de las preocupaciones de los actuales jóvenes que sirvieron en Villa Cisneros y han seguido al día la evolución del joven, que se encuentra, en la actualidad, ingresado en la clínica de Arrecife.
Puestos en contacto con el consejero socialista Pérez Parrilla, que presentó una moción en el Cabildo Insular para que se abriera una investigación profunda del caso, nos confirmó que la preocupación es grande en la isla de Lanzarote. «No se trata de ser alarmistas, sino de evitar precisamente los bulos y los rumores con informaciones claras y transparentes. Si es una simple coincidencia, pues mejor; ahora bien, si el problema es más grave, hay que encontrarle una solución adecuada», añadió.
Otras informaciones que nos llegan de Arrecife afirman que también en Las Palmas capital murió un joven que fue compañero de los anteriores en Villa Cisneros. Su fallecimiento pasó inadvertido por el volumen tan grande de población que existe en la isla de Gran Canaria.
Fuentes socialistas nos dijeron que cabría la posibilidad de que estos jóvenes estuvieran destinados en una unidad que, si bien tenía la guarnición en Villa Cisneros, estuvo algunos meses instalada en un oasis cerca de la frontera con Mauritania. Esta última noticia no ha podido ser confirmada oficialmente.
Lo cierto es que las extrañas enfermedades han causado gran impacto en un núcleo de población tan pequeño como Lanzarote, y los ciudadanos de la isla esperan una nota oficial que clarifique la situación y aleje los bulos y rumores.
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