La Constitución, en el Pleno del Congreso

Rechaza la enmienda favor de la autodeterminación

El Pleno del Congreso rechazó ayer la enmienda defendida por Francisco Letamendía en favor de la inclusión en la Constitución de un nuevo título que regulara el derecho a la autodeterminación de los pueblos del Estado español. La enmienda fue rechazada con cinco votos a favor, 268 en contra -incluidos los de los diputados del PNV- y once abstenciones, de las que nueve, corresponden a diputados de la Minoría Catalana, lo que provocó gran irritación en el Gobierno, que se consideró defraudado -así lo expresó la actitud de Fernando Abril en los pasillos por estos inesperados votos.Los cinco votos favorables al derecho de autodeterminación corresponden a los diputados señores Letamendía (Grupo Mixto), Barrera, Arana y Pau Bernau (Minoría Catalana) y Sánchez García (UCD). Las abstenciones registradas -corresponden a nueve diputados de la Minoría Catalana (señores Roca, Sendra, Sala, Perera, Pujol, Trías Fargas, Alavedra, Verde y Paredes Hernández), al socialista Fernández Montesinos y al diputado del Grupo Mixto Emilio Gastón. De los diputados presentes de la Minoría Catalana sólo el señor Canyellas votó en contra de la enmienda citada.

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La enmienda defendida por el señor Letamendía regula el ejercicio del derecho de autodeterminación de acuerdo con el pacto internacional de derechos civiles y políticos ratificado en su día, y según el cual los pueblos del Estado español podrían optar «entre seguir formando parte del Estado o separarse pacíficamente de éste y constituir un Estado independiente». El resto de la enmienda regulaba los requisitos para el ejercicio del citado derecho.

Al comenzar la defensa de su enmienda, el señor Letamendía aludió a la tensión moral que padecía y al riesgo físico que suponía para él mantener la enmienda citada, actitud que adoptaba por el deber contraído con una parte del pueblo vasco, que reconoció no era mayoritaria pero sí significativa.

Expresó su convicción de que todos los pueblos tienen derecho a la autodeterminación y manifestó su comprensión hacia los partidos de izquierda que actúan con determinadas limitaciones que condicionarían su voto.

Anunció que si su coalición -Euskadiko Ezkerra- no aceptaba la Constitución, en caso de que no quedara recogido en ella este derecho, no sería por una intención antidemocrática, sino en función de sus propias convicciones políticas. Aludió a las condiciones que su coalición y el KAS ofrecían como alternativa pacificadora del País Vasco: amnistía total; libertades políticas plenas; mejora de las condiciones de vida de los trabajadores; sustitución escalonada de las fuerzas de orden público en el País Vasco por policía autóctona; facultades concretas de autogobierno; oficialidad de la lengua vasca y de su enseñanza, y celebración pronta de elecciones municipales. El presidente del Congreso, señor Alvarez Miranda, indicó al señor Letamendía que debía atenerse a la defensa de su enmienda, a lo que éste contestó al señor presidente que llevaba razón, que ya terminaba sus palabras, y así lo hizo manifestando que la presentación de su enmienda respondía a una «intención de concordia».

En contra de la enmienda intervino, por UCD, Miguel Herrero Rodríguez de Miñón en un amplio y documentado alegato contra el derecho de autodeterminación. El señor Herrero enmarcó el derecho de autodeterminación en el ámbito del derecho internacional, descartando su apelación a él para el desmembramiento de un pueblo ya constituido en Estado.

Manifestó que España preexiste a sus pueblos y que los españoles creen en la solidaridad entre ellos. Aludió también a la poca representatividad de quienes abogan por la secesión. Señaló que la autodeterminación a la española se ejerce a través de la voluntad de ser España, unida a la regulación de las autonomías, que en ningún caso puede poner en duda -según dijo- la voluntad irreversible de convivir como españoles.

El comunista Jordi Solé apeló a la serenidad y señaló que el señor Letamendía en su intervención se había situado en el terreno de esa serenidad, si bien su grupo rechazaba la enmienda, por entender que el marco de la Constitución es el de la unidad de España establecida en el artículo segundo.

Ramón Trías, en nombre de la Minoría Catalana, intentó mitigar el efecto que la abstención de la mayoría de los diputados de su grupo había producido sobre el partido del Gobierno. El señor Trías declaró que la autodeterminación decidida por la Minoría Catalana no es otra que la aceptación de la Constitución y de la autonomía en ella regulada. Insistió en que, a pesar de la abstención citada, no querían más que lo que la Constitución ofrece, así como que no son independentistas, sino solidarlos de España. «Se puede contar con nosotros», afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de julio de 1978.

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