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Iberia compra el Airbús por necesidad, no por motivos políticos

La compañía Iberia había señalado hace ya un año al Instituto Nacional de Industria, en un informe sobre sus necesidades de flota y financieras a cuatro años, que en el segundo semestre del año 1981 necesitaría un avión de grandes dimensiones, tipo Airbús, para atender al aumento de la demanda y a la caducidad de una parte de su flota actual, aseguró ayer tarde el presidente de la compañía, Manuel Prado y Colón de Carvajal.Con esta información, el presidente de Iberia ha salido al paso de las informaciones publicadas últimamente sobre las motivaciones que habría tenido la compañía española a la hora de suscribir una carta de intención solicitando la apertura de negociaciones para la adquisición de cuatro aviones Airbús. Diversos comentarios de medios políticos y empresariales habían atribuido la iniciativa de Iberia a un acto de compromiso y buena voluntad hacia Francia, con motivo de la visita de Giscard a Madrid la semana pasada. El presidente de Iberia rechazó de plano la motivación política de este pedido de la compañía, aunque reconoció que el anuncio de la intención de compra se había hecho coincidir con la estancia del jefe de Estado francés en España.

De acuerdo con la versión de Manuel Prado -el documento en el que se exponía al INI la necesidad del Airbús no ha sido dado a conocer-, la flota de los DC-9 de Iberia quedará amortizada económica y tecnológicamente en el segundo semestre del año 1980 o en el primero del año 1981, lo que exige una renovación amplia de la flota de la compañía para esas fechas. Iberia había solicitado ya en 1972 ocho aparatos -cuatro en firme y cuatro opciones, supeditados a determinadas condiciones, que permitieron la denuncia del contrato por parte de la empresa española-, por los que abonó una reserva de mil millones de pesetas, que han producido en todo este tiempo unos intereses del orden de los quinientos millones de pesetas. Estos 1.500 millones constituyen en estos momentos una cantidad a cuenta para la compra de los cuatro aparatos, cada uno de los cuales tiene un coste aproximado de veinticuatro a veinticinco millones de dólares (alrededor de 2.000 millones de pesetas), por lo que con este anticipo Iberia ha pagado ya casi completamente una de las cuatro unidades.

El señor Prado y Colón de Carvajal elogió las características del Airbús y dijo que se trataba de un avión altamente rentable, sobre todo en trayectos comprendidos entre los 1.500 y los 2.500 kilómetros, lo que le permitirá realizar en óptimas condiciones el trayecto entre las Canarias y algún país nórdico, o similares.

El modelo pedido por Iberia es el A 300B4 y se ha firmado un acuerdo opcional con la empresa constructora del Airbús, mediante el cual España, si Iberia compra algún prototipo del nuevo modelo A 320 B10 (de doscientas plazas) podría ser copartícipe en la construcción y el lanzamiento del mismo

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 1978

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