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El domingo, se clausura el I Congreso sobre Cervantes

Continúa, hasta su clausura el próximo domingo, el I Congreso Internacional sobre Cervantes, con una apretada cartera de intervenciones, de las que, el día de ayer, buena parte fueron dedicadas a la iconografía cervantina, en una especie de concurrida y lucida jornada audiovisual.

El balance del Congreso, a estas alturas, ha sido calificado por su secretario general, el académico Manuel Criado de Val, como «altamente satisfactorio. Contamos con la presencia del núcleo esencial cervantista -siguió diciendo a EL PAIS- y las ponencias son, indudablemente, de una gran altura».Las preocupaciones de los cervantistas se verán -como señalaba el señor Criado de Val- en las actas de las sesiones del Congreso, que serán publicadas en breve plazo por el Patronato Arcipreste de Hita, que es el organismo organizador. Aparecerán ahí curiosas documentaciones, como la del profesor Leandro Rodríguez, que, en su tesis aparentemente pintoresca del origen judío de Miguel de Cervantes y de la situación de su nacimiento en Sanabria, aportó abundante documentación y entre otras cosas mostró -tal vez demostró- la falsedad del acta de bautismo de don Miguel en el registro de Alcalá, en cuyo libro aparece en un folio curiosamente con otro papel, otra tinta y otra letra... «He estudiado derecho canónico para poder saber cómo se falsificaban semilegalmente estas cosas», dijo.

Han aparecido en el transcurso de las sesiones lecturas de la obra cervantina que podrían ser clasificadas de contestatarias, aportación de los últimos logros metodológicos de la lingüística y la teoría literaria aplicada al mundo cervantino, y otras que descubren aspectos curiosos que fijan al lector en datos que podrían pasar inadvertidos -desde los aspectos forenses del libro hasta el lenguaje de la comida o de los toros, pasando por los mitos internos y su posible lectura cabalística y ocultista-, y dan una doble impresión: por un lado, de la paciencia y particular pasión de los hispanistas, que para un encuestado -que quiere permanecer anónimo- «es un pecado nefando pero satisfactorio», porque «qué más verdad que las aparentes minucias», y de otro, la inagotabilidad del libro. En este caso, ese libro plurisenso y abierto que es El Quijote, y que ha sido el objeto de la inmensa mayoría de las trescientas ponencias largas presentadas.

Hay que resaltar también la atención que se ha dado al tratamiento gráfico de la figura del Quijote y de ese mundo fascinante. Más allá de los grabadores clásicos, el mundo vacilante, ambiguo, ha encendido y sigue encendiendo la imaginación de los artistas. Una exposición de cuadros sobre el tema, elegidos con. un criterio desconocido, ocupan unos paneles de los bajos del Centro Cultural de la Villa de Madrid. Pero está presente como congresista el conocido publicista hispano-mexicano Eulalio Ferrer, coleccionista, director y donante del Museo Iconográfico Cervantino de la ciudad de México. En el día de ayer, a cargo de Manuel Martín Ramírez, se expusieron en el aula los originales de los libros de Antonio Winkelhoffer, ilustrador del Quijote falso de Avellaneda y de la próxima edición bilingüe hispano-alemana del libro de Cervantes, mientras la ponencia conseguía la aprobación de un proyecto de construcción del Foro Internacional de las Culturas Ibéricas, que podría tener carácter permanente y canalizaría amplios proyectos de edición y comunicación cultural entre los países.

En la tarde de ayer se proyectó el documental audiovisual La Mancha, tierra de Don Quijote, diapositivas, textos y música de la época, recopilada e interpretada con instrumentos de la misma. Proyectó y dirigió Eusebio Goicoechea. Y, en la exposición bibliográfica permanente el señor Fernando Cendán, representando al INLE, llamó la atención sobre las ediciones ilustradas, que, además de las ya mencionadas, eran dos especialmente costosas, como la ilustrada por Henry Lemarié, en la que cada ejemplar ha sido pintado a mano, y la de Teodoro Miciano, aguafuertes, ambas editadas por Publintsa, y cuyo precio se acerca a las 300.000 pesetas.

El señor Criado de Val, en la corta entrevista con EL PAIS, hizo hincapié en la labor, que pasa a ser fundamental del congreso, de la edición de crítica del total de la obra cervantina. «Integran la comisión encargada -dijo- nombres tan prestigiosos en este campo como Riley, Dudley, Vicente Gaos, Alberto Sánchez, Caravaggio, Allen, Murillo, Porqueras Mallo, Naylor, Javier Herrero, Avalle Arce y yo mismo. Contamos también -añadió- con la oferta de buen número de editoriales que quieren colaborar en esta obra y con ayudas estatales y de entidades culturales internacionales.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 1978