Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cerdeña: simposio sobre nacionalidades y autonomías en Italia y España

Nacionalidades, pueblos y autonomías en las tradiciones de Italia y España ha sido el tema de un simposio de estudios celebrado en Alghero (Cerdeña), organizado por el Instituto de Estudios Mediterráneos, para comenmorar el XXX aniversario del estatuto de la región autónoma de Cerdeña.

Por parte española intervinieron los profesores Ramón Tamames PCE); Oscar Alzaga (UCD); Agustín Luna, catedrático de Derecho Civil de Barcelona; el senador catalán Jaume Sobreques; el diputado valenciano de UCD Francisco Burguera; Amadeu Petitbó; Félix Pons, y Carmen Ruiz, entre otros. Asistió también el ministro de la embajada de España en Italia, Luis Jordana.Ramón Tamames hizo una exposición detallada de la reforma Fiscal que quiere introducirse en España, confrontándola con e modelo de la República Federa de Alemania. El diputado de UCD por Madrid Oscar Alzaga tras desarrollar desde una perspectiva teórica el deslinde entre los conceptos de pueblo, nación nacionalidades, soberanía nacional y Estado, insistió en que la alusión a las regiones y nacionalidades que se recoge en el artículo 2 del proyecto de Constitución h de ser ineludiblemente compatible con la unidad incuestionable de España y la atribución de la soberanía política sólo al pueblo español.

El senador Jaume Sobreque puso el acento en que el problema político prioritario, apenas aprobada la Constitución, será el delas autonomías regionales. Los problemas económicos y de política internacional son secundarios para el joven senador catalán, que propone una Cataluña en que desde el maestro de escuela hasta el notario, el juez, el obispo, los ríos y las costas sean catalanes, aunque reconozca, cono hicieron en sus informes los profesores Isidro Molas y Félix Pons, que el 40 % de la población catalana es de inmigración. El comunista Tamames insistió en que salvando los principios de autonomía financiera, ausencia le privilegios, solidaridad interterritorial y flexibilidad de ajar un techo común, es necesario, ante todo, mantener la unidad económica del país.

El proceso italiano de regionalización fue ilustrado por profesores de derecho político, como Giorgio Lombardi, de Turín, Sergio Fois, de Roma, e historia dores como Salvo Mastellone, de la Universidad de Florencia, Pierangelo Catalano, de la Universidad de Cagliari, fundador, mentor del Instituto de Estudio Mediterráneos. Alghero, en el extremo noroccidental de la isla de Cerdeña, donde unas 20.001 personas hablan todavía el catalán, desde que en 1354 se estableció allí una colonia de catalanes, era el mejor marco simbólico para un debate sobre pueblos y autonomías. El problema italiano consiste en equilibrar el principio de unidad con la diversificación regional. El proceso de regionalización en curso puede ii contra el pluralismo, paralizando o sacrificando autonomías menores y no adecuando a las necesidades actuales las cinco regiones a estatuto especial, según la Constitución italiana, fueron reconocidas desde un principio apenas aprobado el texto constitucional. Detrás, y paralelamenta a este proceso italiano, se han movido, a lo largo de treinta años grandes partidos de masa, como el comunista y el democristiano, fuerzas políticas que han tratado de equilibrar poder local y central.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 1978