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Nuevos enfrentamientos entre pescadores gaditanos y fuerza pública

Nuevos brotes de violencia se registraron ayer en Cádiz, tras algunos días de calma tensa, al enfrentarse pescadores y policía armada. Los incidentes se iniciaron al disolver la policía una manifestación no autorizada de alrededor de setecientas personas, que había sido convocada tras la nueva ruptura de las negociaciones del convenio de pesca de arrastre, en la noche del domingo. A últimas horas de la tarde de ayer, al tiempo que disminuían los enfrentamientos callejeros, representantes de la patronal del sector y de los trabajadores trataban de volver a reconducir el conflicto al diálogo en la Delegación de Trabajo.

Durante los Últimos días se venían celebrando las negociaciones para el convenio de la pesca, avanzándose rápidamente en diversos puntos referidos a licencias, escalafón, IRTP, Seguridad Social y otros. Los más conflictivos fueron las vacaciones -ya solucionado- y la tabla salarial. Durante el pasado domingo se mantuvo una reunión para tratar de este último punto, pretendiendo los pescadores la instauración de una tabla salarial, al igual que en otros sectores; los armadores endurecieron su postura, por lo que informada la asamblea de trabajadores de esta situación, se decidía romper las negociaciones, según fuentes del Sindicato Libre de la Pesca de Andalucía.En la mañana de ayer lunes se produjeron, al parecer, algunos incidentes en el mercado de La Merced. Posteriormente, un grupo de personas pretendió que los trabajadores de Astilleros -a la hora de su salida- se unieran a ellos, dirigiéndose más tarde a las cercanías del Gobierno Civil donde fueron disueltos, adentrándose en el inmediato barrio de Santa María. Las fuerzas antidisturbios se situaron en las entradas de dicho barrio siéndoles lanzadas piedras por algunos manifestantes y respondiendo la policía con medios antidisturbios.

Sobre las cinco de la tarde se reprodujeron los incidentes, extendiéndose a otras zonas de la ciudad, siendo colocadas en algunas calles barricadas con sillas provenientes de las terrazas de algunos bares. A la hora de cierre de esta edición los incidentes continuaban, extendiéndose al centro de la población y siendo cerrados numerosos comercios por sus propietarios.

La totalidad de la flota gaditana, por otra parte, permanecía inmovilizada, y la Guardia Civil llevaba a cabo un riguroso control sobre las personas que pretendían acceder al muelle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 1978