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Toda la patronal asturiana, preocupada por la solución a la huelga de Duro Felguera

Los trabajadores quieren repetir la experiencia francesa de la Lip en la industria metalúrgica asturiana, Duro Felguera, forzándola a ceder a sus reivindicaciones ante la posibilidad de incumplir el plazo de entrega de los bienes de equipo contratados con Venezuela, México y con la fábrica Eurodif, que monta en Francia plantas de tratamiento nuclear y a cuyo cobro están supeditadas las amortizaciones de sus instalaciones de Barros (Langreo).

En estas circunstancias, los trabajadores estiman que se impone una huelga larga, hasta que la empresa ceda ante el temor de perder los contratos, en cuyas cláusulas se especifican las penalizaciones correspondientes en caso de no efectuarse las entregas, en los plazos fijados.

Duro Felguera es considerada como la punta de lanza de las empresas asturianas, y detrás de ella está en estos momentos, según CC OO y UGT, toda la patronal asturiana, para evitar una solución favorable para los trabajadores que podría servir de causa para otros convenios.

Huelga para evitar el laudo

La huelga legal iniciada por los 2.600 trabajadores de Langreo y Gijón, hace dos semanas, fue planeada para evitar el laudo de la Delegación de Trabajo que, entienden, les sería desfavorable. Han recurrido a la huelga legal, prevista en el decreto-ley del 4 de marzo de 1977, con la finalidad de paralizar la intervención de la Administración en el conflicto, dejando así como única salida el pacto entre los trabajadores y la empresa.El comité de empresa, constituido por representantes de CC OO y UGT, ha evitado el laudo que contemplaría únicamente la cuestión económica, con el ardid de la huelga legal, sentando un precedente que pueden seguir los trabajadores de otras empresas que aspiren a convenios que contemplen otros aspectos que los puramente económicos.

El comité de empresa de Duro Felguera tiene como objetivo la amnistía laboral y una modificación de la actual estructura salarial, uno de cuyos capítulos, las primas, pretende incorporar a los salarios.

Las diferencias se plantean también en los topes salariales establecidos por los pactos de la Moncloa, según los cuales la masa salarial no debe rebasar el aumento del 22 %. Para los empresarios de Duro Felguera la subida solicitada por los trabajadores supone un 63%, mientras que las centrales sindicales aseguran que sus peticiones no superan el 20 %.

Las primas constituyen el punto de divergencia fundamental. La empresa pretende aplicar la subida del 20 % a los salarios y a las primas. Los trabajadores, en cambio, piden que las primas mensuales y el plus de convenio se incorporen al salario mínimo como punto de partida.

Coacción a trabajadores

Por otra parte, unos 40 empleados (ingenieros, técnicos y administrativos) de la factoría de La Felguera, se han retirado transitoriamente de sus puestos de trabajo alegando recibir coacciones y agresiones para sumarse a la huelga de los trabajadores. Los empleados, que han abandonado la actividad laboral, sin incorporarse a la huelga, han pedido la inhabilitación de todos los miembros del comité de empresa para ejercer cargos sindicales.Por su parte, CC OO y UGT han redactado un comunicado conjunto en el que acusan a Duro Felguera de actuar con una política empresarial de dureza con sus trabajadores y de tener una actitud contraria a la negociación seria. Al mismo tiempo -añade-, la política empresarial de la dirección provocó en más de una ocasión huelgas evitables, como la reciente de veinte días del pasado mes de enero, para que la empresa reconociera las elecciones sindicales ya celebradas.

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