Cartas al director

Javier Tusell doctor Jekyll y mister Hyde

El señor Tusell, Javier Tusell, catedrático y secretario de Cultura de UCD, dos títulos que le avalan para escribir cosas, se ha permitido alertar a «muchos liberales de nuestra España de mectalidad confusa» contra el comunismo, sacando a colación, de la mano de un renegado de vieja historia, Koestler, la doble personalidad novelesca del «doctor Jekill y míster Hyde».Si es verdad que lo semejante acude a lo semejante, de los predicamentos del señor Tusell, todo un refrito de segunda mano y fuera de lugar, por inoportuno, podrían deducirse no pocas consecuencias a desfavor de tantos recelos a c...

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El señor Tusell, Javier Tusell, catedrático y secretario de Cultura de UCD, dos títulos que le avalan para escribir cosas, se ha permitido alertar a «muchos liberales de nuestra España de mectalidad confusa» contra el comunismo, sacando a colación, de la mano de un renegado de vieja historia, Koestler, la doble personalidad novelesca del «doctor Jekill y míster Hyde».Si es verdad que lo semejante acude a lo semejante, de los predicamentos del señor Tusell, todo un refrito de segunda mano y fuera de lugar, por inoportuno, podrían deducirse no pocas consecuencias a desfavor de tantos recelos a cuenta del eurocomunismo, una razón política a cuya altura no están, probablemente, muchos demócratas equívocos.

Por de pronto, las alegaciones de Koestler, poco brillantes al cabo, pertenecen a una realidad política ajena totalmente a la nuestra de hoy, y las «buenas intenciones del nuevo consejero» ante la inadvertencia de los espíritus liberales. tampoco son de mucho brillo.

La respuesta,del señor Albalá a las tonteces catedráticas del señor Tusell se me antoja justa y afortunada, precisamente todo lo opuesto a cuanto testimonia este secretario de Cultura de UCD, por sus estrábicas previsiones.

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En rigor, la doble vertiente psicológica del personaje de Stevenson, puede aleccionar a cualquiera, dentro o fuera de la política en general, pero tratar de actualizarlo, en orden a un fenómeno político de muy clara, significación en la hora presente de España no constituye ningún acierto, y sólo alegrará, por supuesto, a los rabiosos antidemócratas de siempre, que los hay, por otra parte, con muchos títulos por adorno.

Como contrapartida, he aquí en qué términos supo expresarse el señor Alvarez de Miranda, en respuesta a preguntas de los periodistas allá en Caracas: «Veo en Santiago Carrillo un hombre empeñado en consolidar la democracia en España. Es un político realista. El eurocomunismo es un fenómeno de sumo interés. No participó de la idea de que se trata de «lobos con piel de cordero».

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