Camilo José Cela habla sobre su versión de "La Celestina"

Hoy se estrena la obra de Fernando de Rojas en el Teatro de la Comedia

Camilo José Cela ha aprendido de nuevo leyendo y adaptando La Celestina, la obra de Fernando de Rojas. Su trabajo se podrá apreciar hoy en el Teatro de la Comedia. El académico tiene la esperanza de haber contribuido con este trabajo suyo al conocimiento de una de las cimas de la literatura española y sugiere, en esta conversación que mantuvo con Juan Cruz Ruiz, que el Ministerio de Cultura debía hacerse cargo de un proyecto más ambicioso en homenaje a La Celestina. Financiar la puesta en escena de las seis horas de texto que escribieron De Rojas y sus añadidores «sería un acontecimiento en hispanismo mundial».

Hoy se estrena en el Teatro de la Comedia, de Madrid, La Celestina, de Fernando de Rejas, respetuosamente puesta en el castellano moderno por el novelista, académico y senador Camilo José Cela. El adaptador, que admiró La Celestina casi desde que empezó a leer, siente un miedo terrible ante el estreno, como cuando ha estrenado alguna obra propiamente suya- o cuando ha publicado sus libros. Pero tiene una confianza infinita en la maestría de José Tamayo, que es el director de la compañía que pone la obra de Fernando de Rojas. Irene Gutiérrez Caba, como «La Celestina», y Teresa Rabal son dos miembros del elenco.Camilo José Cela accedió muy joven a La Celestina. «Desde mis primeros contactos con esta obra consideré que se trataba de una de las cumbres de la literatura española, como el Quijote o el Libro del Buen Amor. » La enorme fuerza del texto de Fernando de Rojas permanece en la adaptación de Camilo José Cela. «Yo simplemente he actualizado el lenguaje de La Celestina, respetando los arcaísmos inteligibles, al objeto de no restarle sabor de época. »

La adaptación de La Celestina, dice Camilo José Cela, «ha sido muy compleja, porque la obra duraría seis horas si se respetara absolutamente todo su texto. Yo he respetado todo lo que es línea argumental. Algunas de las escenas que incluyo aparecen por vez primera en un montaje de La Celestina. Lo que es una lástima -añade Cela- es que el Ministerio de Cultura no tuviera la iniciativa de programar una Celestina completa. Sería un acontecimiento en el hispanismo mundial y colocaría la experiencia al nivel de lo que en otros países se ha hecho con obras de envergadura similar».

La anterior versión teatral preparada por Camilo José Cela fue la de La irresistible ascensión de Arturo Ui, de Bertolt Brecht. En aquella ocasión se trataba de una obra didáctica. «La Celestina no tiene ese afán didáctico que posee la obra de Brecht, por supuesto. Es una descripción de la grandeza y la miseria del alma, que yo he tratado de interpretar lo más fielmente posible. Es un texto con el que se aprenden constantemente nuevos elementos literarios y vitales. »

Camilo José Cela estuvo cuatro meses trabajando sobre esta versión de La Celestina. Inevitablemente se piensa que habrá un buen porcentaje de Cela en esta versión. «Yo quisiera que lo que vean los espectadores sea el ciento por ciento de lo que escribieron y quisieron decir Fernando de Rojas o el cúmulo de añadidores que tuvo, y de los que desearía ser un simple vehículo.»

La vigencia de La Celestina, afirma Camilo José Cela, es plena en lo que se refiere a su tratamiento de las variantes de la condición humana. Con respecto a Brecht, por supuesto éste es más contemporáneo que Fernando de Rojas, pero Cela estima que, desde el punto de vista teatral y desde la perspectiva de sus obsesiones humanas, ambos son permanentes. «Es lógico que los problemas que me planteó Bertolt Brecht hayan sido distintos a los que me enfrenté adaptando La Celestina. Los primeros son los de lenguaje, y se acentúan en el caso de la obra de Fernando de Rojas porqué la lengua siempre es trasladable, mientras que resulta más difícil trasladar un lenguaje propio que se ha quedado viejo por efecto del calendario, cosa que no ocurría con Brecht. El de La Celestina no es, en efecto, el lenguaje que se usa hoy, pero queda muy inteligible »

Camilo José Cela no han intervenido con sus sugerencias en el montaje de La Celestina, «que es una responsabilidad exclusiva de José Tamayo». La confianza que el adaptador tiene en el director es paralela a la que siente con respecto a los actores. «La experiencia que he tenido hasta ahora con los actores españoles que han participado en el montaje de María Sabina, mi propia obra, o en el montaje de mis versiones, es inmejorable, porque todos se han comportado como profesionales de primerísima línea. »

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 01 de febrero de 1978.

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