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"Star War", un filme de aventuras convertido en fenómeno social

"Star War", un filme de aventuras convertido en fenómeno social

Una película de ciencia-ficción, impregnada del viejo aroma de los tebeos de Flash Gordon, y realizada con un derroche de maquetas y efectos especiales, que tienen muy poco que envidiar a los inolvidables de 2001: una odisea del espacio, ha conseguido, en sólo unos meses, batir todos los records de taquilla en Estados Unidos. Star Wars (Guerra en las estrellas), es un cuento de héroes y villanos, en el que no falta la princesa raptada, el malvado que quiere dominar el universo, la batalla espacial, y el joven enamorado de la princesa que, en el último momento, conduce a los «buenos» a la victoria.

Para George Lucas, guionista y director del filme, y ya conocido en España por su obra anterior, American Graffiti, la película es simplemente una rememoración de las fantasías de su infancia, alimentadas en las novelas de misterio, aventuras y ciencia-ficción, y muy especialmente en los comics de Flash Gordon.«Al principio -explica George Lucas-, quería hacer una película más de Flash Gordon, pero no pude obtener los derechos sobre el personaje. Entonces comencé a investigar y descubrí dónde había obtenido Alex Raymond (creador inicial de Flash Gordón) la idea para su personaje: la serie de novelas de tema espacial de Edgard Rice Burroughs (autor de Tarzán) y concretamente de la serie marciana, protagonizada por John Carter. Más tarde descubrí que Burroughs se había inspirado en una novela de Edwin Arnold, titulada Gulliver en Marte, que apareció en 1905.» A diferencia de las novelas de Julio Verne, en ésta aparece por vez primera un héroe luchando contra criaturas del espacio y ocurren aventuras en otro planeta.

Desde enero de 1973 hasta marzo del año pasado, Lucas trabajó ocho horas diarias en el guión de Star Wars, que reescribió cuatro veces. Al mismo tiempo, un numeroso equipo técnico realizaba las maquetas y decorados y otro locafizaba exteriores en tres continentes, desde el medio-oeste norteamericano, hasta el desierto del Sahara. Para interpretar los principales papeles, Lucas buscó a dos veteranos: Alec Guinness y Peter Cushing, junto a tres actores desconocidos: Mark Hamill, Harrison Ford y Carrie Fisher, esta última, hija de Debbie Reynolds y de Eddie Fisher.

El resultado de estos años de trabajo es una espectacular aventura intergaláctica, cuyo éxito está provocado a partes iguales por los 360 efectos especiales incluidos en el filme, y por la desbordante imaginación de la historia. Rayos laser, naves espaciales, extrañas criaturas planetarias, monstruos que acechan en las tinieblas, y un par de robots que han superado en popularidad a los actores de la película, crean un clima de aventura y fantasía como desde hace muchos años no se había producido en Hollywood.

Millones de norteamericanos han seguido ya, con emoción, las aventuras de Luke Skywalker, el joven e ingenuo idealista que por amor a la princesa Leia se enfrenta al Caballero Negro y al tiránico gobernador Tarkin. Tras incontables aventuras, persecuciones y combates en los que el suspense se alterna con gags humorísticos, se llega a la espectacular batalla final, en la que los rebeldes, dirigidos por Skywalker, se enfrentan a las naves espaciales del Imperio Galáctico...

El éxito de Star Wars comienza a calificarse ya como un fenómeno sociológico equiparable quizá al producido el pasado invierno por la emisión de la serie televisual Roots (Raíces), una saga de una familia de esclavos negros, que reavivó a nivel social la polemica sobre el racismo y la discnminación. Los especialistas aseguran que Lucas ha conseguido con su película devolver al cine su carácter de juguete, del «mayor juguete jamás inventado por el hombre» y restituirle su condición de medio en el que, para decirlo con palabras del propio director de Star Wars, «el hombre puede expresar sus fantasías, proyectar sus sueños y sus pesadillas y ver realizados sus más secretos deseos».

Un público compuesto en su mayoría de adultos abarrota las salas donde se exhibe la película de George Lucas y aplaude ante los éxitos de Skywalker y sus muchachos frente a los esbirros del Imperio Galáctico. No falta quien compara este resurgir del género de aventuras fantásticas con el nacimiento de los héroes del comic, tras la «Gran Depresión». Y por último, hay quien elude cualquier interpretación y justifica el éxito de Star Wars, diciendo simplemente que lo que ocurre es que no se había hecho una película tan divertida desde hace mucho, mucho tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 1977