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Escalada de violencia en la campaña electoral italiana

En esta campaña electoral, la intolerancia política de los extremistas que en seguida degenera en violencia, alimenta la espiral abierta hace una semana en Sezze, Romano, con la muerte del joven comunista Luigi de Rosa. Cuatro heridos graves, tres golpeados, desorden público, son el balance de una batalla campal entre neofascistas y extraparlamentarios que tuvo lugar el viernes por la noche en la plaza de los Doce Apóstoles y la contigua y céntrica plaza Venecia, en Roma.Una lluvia torrencial retrasé la celebración de un mitin neofascista de Michele Marchio. A unos 500 metros, un grupo de «parados organizados» estaba estacionado desde hace tiempo bajo una gran tienda de campaña para llamar la atención pública sobre su problema. Sólo en el Lazio la gente sin trabajo, serían unos 250.000 y desde el invierno pasado se constituyó el grupo de «Parados Organizados» amigos de «Lucha Continua», de métodos drásticos y violentos.

Versiones contrapuestas

De la batalla campal, la opinión pública dispone de cuatro versiones: dos de las partes interesadas, y ,otras dos, de la agencia nacional de noticias ANSA y de la policía. Se abre en estos casos un proceso a las intenciones y es difícil al final averiguar las responsabilidades. Para la prensa conservadora y de derechas fueron los extraparlamentarios los primeros en provocar y sacar las pistolas. Para el órgano L'Unita, del Partido Comunista, los incidentes fueron entre fascistas y «aventuristas». El Partido nunca condenó el movimiento de los extraparlamentarios, nunca los de nominó «aventureros». Un comunicado de la Democracia Cristiana pone en guardia a los italianos contra los grupos de «eversión», los que quieren directamente la ruina de todo. Los neofascistas acusan a la policía de no intervenir puntual mente, de connivencia con las fuerzas de izquierda.La triste realidad es que un secretario de 50 años de una sección neofascista se encuentra hospitalizado, con el cráneo roto, un joven periodista de 23 años, con un tiro en la ingle, y un coche fue incendiado, igual que la tienda de los desocupados. La policía disparó granadas lacrimógenas.

La opinión pública, mientras tanto, se. manifiesta alarmada por la fuga del diputado Sandro Saccucci, para cuyo procesamiento la comisión de la Cámara dio, unánime permiso. Aunque el funcionario de la aduana de Chiasso que en días pasados lo reconoció y no le dejó pasar haya sido degradado, la gente se pregunta si son necesarios tantos trámites para. detener a un diputado o si no habrá altas complicidades que le guardan la espalda.

La violencia inaugurada por Sacucci se traduce naturalmente en represalias: dos bombas molotov fueron tiradas contra una sede del movimiento neofascista en la callé Murillo de Milán. El portal de una comisaría de carabineros en Roma, fue objeto también de un artefacto incendiario anónimo.

La DC y la extrema derecha

Discuten, mientras tanto, los políticos y los comentaristas si los votos neofascistas son recuperables para la Democracia Cristiana. En 1972, el Movimiento Social obtuvo dos millones novecientos mil votos con un porcentaje en Cámara y Senado en torno al 9 por 100. En las regionales del 15 de junio del año pasado, los votos misinos bajaron a dos millones cuatrocientos mil, al 4,8 por 100. La izquierda, en especial, acusa sobre todo a Fanfani de buscar votos misinos para crear «un bloque de orden conservador y reaccionario».Ahora bien, un aumento ambiguo del bloque anticomunista en la Democracia Cristiana crearía nuevos problemas al secretario Zaccagnini. Los matices son delicados y en nada bizantinos en un país como Italia. ¿Por qué los comunistas no piden en este momento, como antaño, la supresión del Movimiento Social-Derecha Nacional? La existencia del partido de Almirante permite poner en movimiento mecanismos unitarios, protestas clamorosas que arrastran a otros grupos políticos y producen problemas en la misma Democracia Cristiana. El movimiento Social quitaría, además, electores a los partidos democristiano y liberal, debilitando así el bloque moderado.

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