Católicos y protestantes buscan una solución para el Ulster
Dos grupos políticos del Ulster, el socialdemócrata Laborista (católico) y el Partido Oficial Unionista (protestante moderado) han venido celebrando conversaciones secretas para llegar a un acuerdo sobre cuál podría ser la solución para la guerra de Irlanda.El Partido Oficial Unionista forma parte de la coalición protestante a la que pertenece el grupo extremista del reverendo Paisley. Una de las bases de la coalición ha sido la negativa total al diálogo con los católicos, sean éstos del IRA o no. La presencia de los oficiales unionistas en aquellas conversaciones secretas supone un grave riesgo para la coalición. De todas formas, los partidos que la forman ya habían mostrado graves desacuerdos, desde que Paisley decidió crear un nuevo ejército protestante, cuya misión es la de combatir y vigilar el IRA en las áreas predominantemente católicas.
Por otra parte, estos encuentros secretos entre las facciones moderadas de ambas comunidades irlandesas parecen seguir la indicación del Gobierno de Londres. Merlyn Rees, secretario de Estado para el Ulster, ha dicho recientemente que más que la presencia del Ejército y de la policía en Irlanda del Norte, lo que puede detener el conflicto sería un acuerdo básico entre los sectores más responsables de los dos bandos en lucha.
Mientras se hablaba ayer de los peligros que corre la coalición protestante, otras tres bombas explotaron en Belfast. Esta vez fue el IRA el que las colocó. Los objetivos fueron la casa del antiguo alcalde de Belfast, la de un hombre de negocios y la de un periodista: no hubo muertos. La noche anterior, un católico 6bía sido apaleado y muerto en una calle de la capital del Ulster.
Crimen racial
Respecto a la ola de atentados y violencia de claro matiz racista hay que contabilizar: un joven asiático, apuñalado y muerto por unos ciudadanos blancos en un barrio de Londres. El incidente que ocurrió a medianoche del viernes, es un, nuevo crimen racial de los que se han venido sucediendo en Gran Bretaña. Hace dos semanas, dos estudiantes, uno hindú y otro sirio, murieron en iguales circustancias.La comunidad asiática que vive en Inglaterra se reunió ayer tarde en Londres para protestar contra el silencio del Gobierno sobre la escalada de esta clase de asesinatos. Según los líderes de esta comunidad la culpa de esta campaña antiasiática no es sólo de los grupos extremistas de derechas, sino del propio Parlamento. Los asiáticos acusan al diputado Enoch Powell de haber avivado las iras racistas británicas.
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