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Mourinho contra el mundo

El Tottenham pierde en Southampton y el técnico luso llama "idiota" al entrenador de porteros rival, critica la labor de los recogepelotas y carga contra el videoarbitraje

Mourinho protesta mientras un recogepelotas entrega el balón a Dele Alli.
Mourinho protesta mientras un recogepelotas entrega el balón a Dele Alli. Mark Kerton/PA Wire/dpa

El Tottenham se marchó de vacío de su visita a Southampton (1-0) este miércoles por la tarde, un clásico del escapismo, equipo acostumbrado a sufrir para salvar la categoría, que arrastra problemas porque en St. Mary’s Stadium siempre había encajado gol en los diez partidos que había jugado allí y apenas cantó victoria ante Watford y Norwich. Cinco equipos habían ganado a orillas del río Itchen y el Crystal Palace empató en la jornada anterior, pero los Spurs se fueron de vacío y con la pésima noticia de que Harry Kane y Tanguy Ndombele se marcharon con sendas lesiones musculares que no semejaban leve a la vista de su gestualidad. Todo sucede a mes y medio de la cita de Liga de Campeones con el Leipzig. Al menos Mourinho sigue en forma. Definió el partido como “extraño”, pero lo más excepcional lo protagonizó él: vio una tarjeta amarilla al percatarse el cuarto árbitro de una furtiva incursión en el banquillo rival para increpar a Andrew Sparkes, el entrenador de porteros del Southampton. Aceptó la amonestación, con un afectuoso saludo tanto al árbitro como a su auxiliar, y tras el partido aclaró lo sucedido: “La tarjeta fue justa porque fui grosero. Pero fui grosero con un idiota”.

Arteta logra su primer triunfo con el Arsenal, que se engancha a la lucha por la cuarta plaza

A la tercera ganó Mikel Arteta, que estrenó su casillero de victorias como entrenador del Arsenal con un triunfo de prestigio sobre el Manchester United en el Emirates Stadium (2-0). Fue un duelo con ciertas similitudes con el que acabó en empate la jornada anterior en la visita del Chelsea al feudo gunner. Fue de más a menos el Arsenal, que acabó agotado y replegado, pero que cuidó la ventaja que había logrado ante un rival que volvió a decepcionar.

El Arsenal se sostuvo en la primera parte en torno a los caracoleos de Nicolas Pepé, que se acercó a lo que cabe aguardar de un futbolista por el que se pagaron 80 millones de euros. El extremo franco-marfileño marcó el primer gol, envió un remate al palo y botó el saque de esquina del que partió el remate de Sokratis Papastathopoulos para el segundo justo antes del descanso.

El United apenas articuló respuesta. Apenas ha ganado 8 partidos en 21 jornadas, dos más que el Arsenal, que también tiene mucho trabajo por hacer, pero que al menos se engancha a la batalla por la cuarta posición, que le queda a nueve puntos de distancia.

Mourinho denunció una estrategia del Southampton para perder tiempo tras adelantarse en el marcador apenas superado el primer cuarto de hora. “En la segunda parte apenas se jugó. Los recogepelotas estaban bien adiestrados para el partido estuviese detenido”. Y no perdió la oportunidad de criticar el VAR, por más que el videoarbitraje pasase por alto una mano de Alderwireld que en otras latitudes hubiese sido interpretada como penalti. “Deberían de cambiar el nombre de árbitro asistente de vídeo a vídeo árbitros porque ellos son los que pitan y el asistente es el que está sobre el campo”, clamó.

El entrenador luso ganó los dos primeros partidos en su regreso a la Premier y aseguró el pase a octavos de la Champions con una remontada al Olympiacos en Londres, pero desde entonces el camino de su equipo es irregular. En las jornadas navideñas apenas sumó cuatro puntos de doce disputados y la distancia respecto a la cuarta plaza es ahora de seis puntos y con la expectativa de que dos de los tres próximos visitantes del estadio del Tottenham serán Liverpool y Manchester City

Los dos antagonistas estrategas del último decenio transitan por la Premier League en problemas, a rebufo de la efervescencia de Jürgen Klopp. El Liverpool recibe este jueves al Sheffield United para cerrar la jornada y de paso el maratón navideño. Pep Guardiola atisba que renovar el título en el campeonato es poco menos que imposible y apunta a recuperar piezas, sobre todo en la zaga, para afrontar el reto europeo de febrero contra el Real Madrid. Al menos 2020 lo inició con un balsámico triunfo ante el Everton y con Carlo Ancelotti en el banquillo de al lado. El City sumó su segundo triunfo consecutivo en casa en una jornada de supervivencia, con ausencias y rotaciones, con una zaga conformada por Rodri, Fernandinho y Eric García; con Agüero, Silva, Sterling y Bernardo Silva guardados en el banquillo. Superó al Everton (2-1), que le puso en apuros en los últimos minutos más porque descontó tras los dos goles marcados por Gabriel Jesús que por fútbol.

El City tuvo el control y se llevó los puntos con merecimiento para aguantar el tirón del Leicester, vencedor en Newcastle (0-3) tras aprovechar en la recta final de la primera parte dos errores del central Lejeune en la salida de balón. No necesitó el Leicester a Jamie Vardy, el máximo goleador del campeonato. Sufría unas molestias musculares y Brendan Rodgers lo descartó para formar el ataque con Iheanacho y el tinerfeño Ayoze, que abrió el marcador.

La desdicha fue para otros. Aunque tras la derrota del Tottenham, que llegó acompañada de un tropiezo del Wolverhampton en Watford (2-1), el empate del Chelsea en Brighton (1-1) no pareció tan mal resultado. El equipo que adiestra Frank Lampard salió lastimado por la pujanza de un rival que se rebeló tras verse en desventaja. Marcó de inicio Azpilicueta, pero el Brighton jamás se rindió y bien pudo ganar. Le frenó Kepa Arrizabalaga con dos intervenciones sensacionales en los últimos minutos del partido. Antes había empatado el iraní Jahanbakhsh con una prodigiosa chilena, imparable para el meta vasco. Fue la reivindicación de un futbolista que llegó hace año y medio al sur de Inglaterra tras descollar como máximo goleador en la liga holandesa, pero que entre lesiones e inadaptación apenas ha rendido en la Premier. “Tuvimos suerte de no perder. Fueron mejores que nosotros”, resumió Lampard.

El Chelsea perdió una excelente oportunidad para consolidarse todavía más en la cuarta plaza. O al revés: quizás tropezó cuando menos daño le podía hacer porque sus perseguidores más inmediatos (Manchester United, Tottenham y Wolverhampton) ni siquiera puntuaron. Ocurre que en la cola de la clasificación todos tratan de trepar, incluso el Watford, que parecía muy dañado, pero que sale reforzado de la seguidilla de duelos navideños, con diez puntos de doce posibles y a dos de los puestos de salvación cuando antes de estas cuatro jornadas estaba a seis. También aprieta el Aston Villa, vencedor en Burnley (1-2), el West Ham, que en el regreso de David Moyes superó sin apuros al Bournemouth (4-0), al que castigó con tres goles antes del descanso. Quiso apurar también el colista Norwich, que fue ganando todo el partido al Crystal Palace, pero encajó un gol postrero (1-1) que le deja a siete puntos de la salvación.

Gol de Jahanbakhsh, delantero Iraní del Brighton, al Chelsea
Gol de Jahanbakhsh, delantero Iraní del Brighton, al Chelsea REUTERS

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