RUGBY | SEIS NACIONES

Un Seis Naciones de 273 días

El torneo, que concluirá sin espectadores 32 semanas después del parón, regresa este sábado con un Irlanda-Italia en la confinada Dublín

Bundee Aki, en el Irlanda-Gales del Seis Naciones de febrero
Bundee Aki, en el Irlanda-Gales del Seis Naciones de febreroIAN WALTON / Reuters

El rugby como excepción al confinamiento. Irlanda, el primer país europeo en decretar el confinamiento nacional en la segunda ola de la pandemia por covid-19, verá por televisión la visita de Italia, un partido que no pudo disputarse el 7 de marzo. El XV del Trébol, uno de los tres candidatos a ganar el Seis Naciones, habla del duelo de este sábado (16:30 horas) como un alivio nacional. Será el regreso del gran torneo del rugby 32 semanas después de su parón: cuatro partidos en dos semanas y un mar de dudas sobre qué hacer en 2021. Así es como el torneo que se resuelve habitualmente en siete semanas tendrá campeón tras 273 días.

“Tenemos la sensación de que todo el país nos estará viendo. Es algo que habitualmente nos hace sentirnos afortunados, pero esta es una responsabilidad aún mayor”, subrayó en la previa el capitán irlandés, Jonathan Sexton. Con razón: la presión está en Irlanda. No solo debe ganar el encuentro, algo que ha logrado en 19 de sus 20 duelos ante Italia en el torneo, sino mirar a la diferencia de puntos anotados y recibidos, una suerte llamada a decidir el torneo.

Para el sábado 31 quedarán los tres partidos restantes: Gales-Escocia, Italia-Inglaterra y Francia-Irlanda. Los ingleses son los favoritos; tienen 13 puntos y una victoria con el punto bonus de los cuatro ensayos ante Italia les llevaría a los 18. Ante este escenario, más que probable, Irlanda es la única selección que podría superarles y alcanzar los 19; para ello, tendría que ganar a Italia y a Francia con ese bonus ofensivo. Si los irlandeses ganaran con punto bonus a Italia pero no en París, igualarían con los ingleses y todo se decidiría en el average. Por ahora, Inglaterra suma 10 puntos más, pero todo podría reducirse a quién gana por más puntos a Italia.

Francia, que tenía a tiro el torneo –su primer entorchado en 10 años- a comienzos de marzo, está contra las cuerdas. Los Bleus fueron la única selección en ganar sus tres primeros partidos, pero su batacazo en Edimburgo les deja con 13 puntos, los mismos que Inglaterra. No solo necesitarían igualar la presumible victoria con punto bonus de los ingleses en Roma en su duelo ante Irlanda, sino ganar por la misma diferencia de puntos. Escocia tiene opciones matemáticas, pero no realistas: necesita que Italia gane a Irlanda e Inglaterra, que irlandeses y franceses empaten en París y vencer con punto bonus en Cardiff. Escocia y Francia jugarán este domingo un partido de preparación con vistas a la próxima semana.

Así busca el rugby campear la pandemia de forma precaria. Desde que en abril se contemplara un año sin más encuentros internacionales, la evolución desigual de cada país en el ámbito sanitario ha generado ritmos distintos. Oceanía marca la pauta. Australia y Nueva Zelanda terminaron sus competiciones de clubes en un formato nacional –con público-y disputaron el 11 de octubre el primer duelo internacional desde marzo ante 31.000 espectadores. Ambos jugarán con Argentina un tardío Rugby Championship que este año no contará con Sudáfrica, que ha rechazado participar por el impacto de la pandemia.

Será un noviembre atípico en Europa. El mes en que las potencias del sur suelen visitar a sus vecinos del norte dará paso a un nuevo formato: un Ocho Naciones que suma a Fiyi y Georgia a

los seis socios del torneo. Empezará el 13 de noviembre y se jugará a lo largo de cuatro fines de semana. Estos partidos no contabilizarán para el ranking mundial de cara a qué posición ocupa cada selección en el sorteo del Mundial 2023, que tendrá lugar el año que viene.

La fecha de inicio del Seis Naciones 2021 está en el aire. El formato de cinco partidos a lo largo de siete semanas entre febrero y marzo podría alterarse. Los organizadores están explorando la opción de retrasarlo hasta que el público pueda regresar masivamente a los estadios. Las autoridades inglesas han alejado ese escenario hasta, al menos, finales de marzo, y la federación de rugby nacional (Rugby Football Union) calcula unas pérdidas de 138 millones de libras si los tres encuentros que disputaría como local se celebrasen sin público.

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