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Golpe del Valencia al Sevilla

El equipo de Marcelino defiende con orden un gol de Parejo y acecha la cuarta plaza

Parejo marca el gol del triunfo del Valencia. En vídeo, declaraciones del entrenador del Valencia, Marcelino García Toral.

El Valencia se convirtió en el gran ganador de una jornada importante en la pelea por la cuarta plaza. Los de Marcelino aprovecharon muy bien los tropiezos de Getafe y Alavés para asestar un golpe a un rival directo como el Sevilla, que lo intentó siempre, pero que no pudo ni lograr el empate a pesar de su fe y su empuje en la segunda mitad. Tiene mucho mérito el triunfo del Valencia, que con este triunfo se coloca a tres puntos de la cuarta plaza y suma ya 16 partidos seguidos sin perder. El Valencia golpeó en el primer tiempo y después supo sufrir ante un Sevilla que acumuló llegada tras llegada. El partido de Garay y Paulista cuando más atacaron los de Caparrós fue, sencillamente, magnífico. El Sevilla, con un Navas impresionante, mejoró en el segundo acto y hasta el final tuvo posibilidades de marcar. En la última acción del choque, una jugada entre Gayà y Gonalons fue revisada por el VAR. La valoración fue no pitar penalti en el forcejeo entre los dos jugadores. El Valencia acecha la Champions y ganó, al mismo tiempo, el golaverage a un contrincante clave.

Sevilla, 0-Valencia, 1

Sevilla: Javi Díaz; Navas, Mercado (Sergi Gómez, m. 26), Carriço, Wöber; Banega, Amadou (Vázquez, m. 46), Gonalons, Promes (Bryan, m. 67); Munir y Ben Yedder. No utilizados: Lucho; Aleix Vidal, Mesa y Rog.

Valencia: Neto; Wass, Garay, Paulista, Gayà; Soler (Ferran, m. 79), Kondogbia, Parejo, Guedes (Cheryshev, m. 46); Rodrigo y Gameiro (Mina, m. 75). No utilizados: Cristian; Diakhaby, Roncaglia y Lato.

Gol: 0-1. M. 45. Parejo, de penalti.

Árbitro: González González. Amonestó a Munir, Vázquez, Banega y Wass. Árbitro de VAR. De Burgos Bengoechea.

Ramón Sánchez Pizjuán. 38.450 espectadores.

Se midieron tanto el Valencia y el Sevilla que se olvidaron de jugar. El partido se gestó desde los banquillos con la intención de conceder muy poco, con los de Caparrós arropando al debutante meta Javi Díaz, asentado en un doble pivote y con Banega partiendo desde la izquierda. El Valencia, sorprendido en el primer minuto, le cogió el aire al partido gracias al dominio que ejerce sobre el juego Parejo, siempre atento en ataque y en defensa. Sin apenas resquicio para el desborde, los zagueros se iban imponiendo casi siempre a los delanteros, aunque siempre hubo una pizca más de peligro en las acciones del Valencia. Esencialmente, porque escorar a Banega en la banda derecha acabó trayendo dos consecuencias terribles para el Sevilla. La primera, que el equipo de Caparrós era incapaz de sacar el balón con criterio. Un pecado capital ante un rival como el Valencia. Parejo, que había tenido una buena ocasión de falta, olió la debilidad de Gonalons. Su robo habilitó a Gameiro y Carriço salvó de forma milagrosa el gol en el contragolpe tan bien gestado por el capitán valencianista. La segunda consecuencia de la extraña ubicación de Banega llegó cuando el argentino tenía que encarar la defensa de jugadores tan rápidos como Guedes o Gayà.

El Sevilla, que solo había avisado en un buen remate de Munir dentro del área, detenido con una exquisita sobriedad por Neto, concedió el gol en un error que jamás debe conceder un equipo competitivo. Al filo del descanso, cuando todo parecía encaminado al cero a cero, Parejo filtró un pase delicioso a la espalda de Banega. Gayà surgió como un rayo y el argentino se tiró tarde a por el balón. Entre la ingenuidad y su falta de pericia en defensa, Banega condenó al Sevill. Penalti claro y gol de Parejo. El Valencia había sabido golpear en un momento decisivo.

Caparrós corrigió su planteamiento. Vázquez entró y Banega tomó el mando junto a Gonalons. El Sevilla realizó un buen ejercicio de presión y acoso, al que correspondió el Valencia con un impecable trabajo defensivo. Gameiro lanzó al larguero y en esa acción finalizó el plan atacante del equipo de Marcelino. El Sevilla lo intentó mil veces, pero le faltó acierto en el remate y un delantero mejor colocado ante los miles de centros que lanzó al área el activo Navas. Con Kondogbia barriendo su zona y Garay y Paulista despejándolo todo, el Valencia fue jugando con el tiempo y con la ansiedad de un rival que se desesperaba ante los remates fallidos de Vázquez, el paradón de Neto a Navas o el palmo que faltó para que Ben Yedder hiciera un golazo después de una enorme conducción. El Valencia resistió y se llevó tres puntos que le meten de forma evidente en la pelea por una cuarta plaza y los puestos europeos que se antoja apasionante cuando restan nueve jornadas.

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