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Conchita Martínez: “Las tenistas dan pocas oportunidades a que las entrene una mujer”

La campeona de Wimbledon 1994, ahora en el banquillo de Pliskova y la vez analista del canal Eurosport, charla con EL PAÍS sobre la escasez de preparadoras en las cotas altas del tenis y el vínculo con el tenista

Conchita Martínez charla con Pliskova durante un entrenamiento en Melbourne.
Conchita Martínez charla con Pliskova durante un entrenamiento en Melbourne. Getty

Si se revisa el listado, tan solo figura el nombre de una entrenadora entre la élite del circuito femenino: Conchita Martínez (Monzón, 46 años), que ahora tutela a la checa Karolina Pliskova, citada hoy con Garbiñe Muguruza (no antes de las 6.00) por un puesto en los cuartos del torneo. La aragonesa, que compagina el banquillo –junto a la australiana Rennae Stubbs– con el análisis televisivo en el canal Eurosport, habla sobre la escasez de preparadoras en las cotas altas del tenis y su vínculo con la jugadora. O el jugador.

Pregunta. Usted es la única mujer en los banquillos del top-30. ¿Por qué hay tan pocas técnicas en el tenis femenino?

Respuesta. Por una parte, hay jugadoras que, por la razón que sea, no quieren seguir vinculadas al tenis como entrenadoras y deciden hacer otras cosas. Y en el fondo, creo que es una decisión de las propias tenistas, que a veces, por lo que sea, prefieren contratar a una figura masculina. De todos modos, está demostradísimo que hay muy buenas entrenadoras. La razón exacta no la sé, pero también es verdad que las jugadoras dan pocos oportunidades a los roles femeninos. No es porque no las haya, sino que a la jugadora le cuesta decidirse por una mujer.

P. En 2014, Murray contrató a Mauresmo y le criticaron. ¿Por qué?

R. Aquí la gente critica por todo, es casi el deporte favorito. Si la gente quiere criticar, que critique, pero la valía de Amèlie o de otras mujeres está ahí… Así que olé por Andy, olé por todos aquellos tenistas que en su día me apoyaron a mí para llevar el equipo de la Copa Davis y ahora, olé por Lucas Pouille, que también ha apostado por ella.

P. Son un bonito ejemplo, ¿no?

R. Así es. Da igual que el profesional sea masculino o femenino, porque el que vale, vale. Es a lo que vamos. Entre los que valen, el género no tiene por qué ser un problema. El tenis es tenis y quien sabe del tema puede llevar perfectamente a un chico como a una chica.

P. El tenis, de todos modos, es uno de los deportes más paritarios en cuanto a distribución de premios y otros aspectos, ¿no es así?

R. Las mujeres hemos tenido que luchar muchísimo para que esto ocurra. Está claro que con el liderazgo de Billie Jean-King y la WTA se ha conseguido muchísimo, así que esto no viene como viene. Se ha luchado mucho y se sigue luchando por nuestros derechos. Los dos circuitos pueden ir perfectamente de la mano y no debe haber una rivalidad. En el caso concreto del tenis, creo que somos muy afortunadas.

Si la jugadora es buena, basta con ordenarla; el resto lo hace la calidad”

P. El 2018 fue otro año de vaivenes en el circuito femenino. ¿Por qué no hay más estabilidad?

R. Es complicado. Durante mucho tiempo Serena fue la dominadora, porque estaba casi a otro nivel, pero en un momento dado ya hubo un baile, en 2008, cuando estaban Wozniacki, Safina, Jankovic, Ivanovic… Ninguna pudo mantener el número uno. Yo recuerdo que alguna bajó hasta el 100. Ahora creo que hay unas cuantas que pueden estar ahí arriba, pero me gustaría ver un poco más de continuidad. Halep ya lleva unas cuantas semanas, lo hizo bien en 2018, así que a ver si puede mantener la línea este año.

P. Pero en su época era muy diferente, ¿no?

R. Creo que había más continuidad. Las que estábamos ahí arriba rara vez teníamos deslices… Ahora, físicamente están más preparadas porque hay más conocimientos y se trabaja de un modo diferente, pero también es verdad que hay estos bajones que a veces son difíciles de entender.

P. En ese sentido, ¿qué le ocurrió el curso pasado a Garbiñe Muguruza?

R. El año pasado estuve un mes con ella y le fue muy bien, tanto en Doha como Dubái, y a partir de Miami ya no seguimos juntas. Conmigo, cuando ha estado sola, hemos entrenado muy bien. Cuando trabaja así y está motivada, Garbiñe es una gran jugadora y estoy segura de que va a recuperar el nivel porque tiene el potencial de sobra para hacerlo.

P. ¿Y qué se puede esperar de ella este año?

R. Es demasiado pronto para hacer cualquier pronóstico. Yo no he estado con ella, así que para mí es difícil hacer una valoración. Al estar con otra jugadora del circuito tenemos menos contacto y por eso me resulta complicado hablar.

P. Serena Williams llegó en 2018 a dos finales, en Wimbledon y el US Open, y parece haber recuperado el tono. ¿Cree que volverá a alcanzar un nivel similar al anterior?

R. Ella es muy ambiciosa y muy potente. Si continúa ahí es únicamente para conseguir grandes éxitos. El año pasado volvía de una maternidad y eso conlleva su tiempo; si ha hecho una buena pretemporada y mantiene más o menos el tono físico… Ahí está Roger Federer, que también tiene su edad y sigue jugando muy bien.

P. Usted, ¿cómo se describiría como entrenadora?

R. Se me hace difícil hablar de mí misma, pero a mí me gusta la seriedad y ser organizada. Me gusta entrenar con intensidad. Soy una persona positiva, que siempre le busca darle la vuelta a la situación cuando las cosas no funcionan. Lo importante es ordenar a un jugador o jugadora cuando te viene desordenado. Cuando son buenos, basta con ordenarlos un poquito porque el resto lo hace la calidad. Y profesionalidad ante todo, por favor. Que eso no falte nunca.

Conmigo, cuando ha estado sola, Garbiñe y yo hemos entrenado muy bien. Se recuperará”

P. La jugadora de ahora, ¿tiende a escuchar menos?

R. A mí me han escuchado, porque si no es mejor que te vayas… Si no cala el mensaje, es mejor no continuar. Si vas a estar ahí para que no te escuchen, mejor no estar, si no estás perdiendo el tiempo. ¿Para qué contratas a alguien, para no escuchar? A mí siempre me han respetado. En el momento que vea que no, a otra cosa.

P. En el tenis de ahora, parece que el tenista fía todo en gran medida hacia el talento, o al menos eso dicen muchos técnicos. ¿Está de acuerdo?

R. Con las personas que he trabajado, no. En mi forma de trabajar, el esfuerzo es innegociable. Con talento solo no se llega a ningún sitio, a menos que seas Roger Federer, claro. Los demás, sin trabajo, no van a llegar. Además, el trabajo es lo que te aporta tranquilidad en la pista. Si luego se te complica la cosa, ¿cómo vas a resolverlo si te has entrenado solo una hora al día?

P. Muchos entrenadores se refieren a los móviles. ¿Tanto daño están haciendo?

R. Hay mucha adicción al teléfono y a las redes sociales. Depende de la persona y lo que se deje despistar esa persona. Pero sí, son un arma peligrosa. Yo, por ejemplo, tuve que dejar de leer la prensa en mi momento, porque si veías un comentario te podía afectar, así que ahora… Todo el mundo opina y muchas veces no te dicen bonita. Hay que tener sangre fría con este asunto. A mí, mientras esté concentrada cuando viene a la pista a entrenar...

EL OPEN DE AUSTRALIA, EN EUROSPORT

Conchita Martínez, con el micrófono de Eurosport.
Conchita Martínez, con el micrófono de Eurosport.

Desde el pasado miércoles 9 de enero hasta el domingo 27 de enero, día de la gran final, Eurosport ofrece una extensa cobertura del Open de Australia en su 50 aniversario.

A través de los canales y las plataformas digitales del canal se emitirán más de 600 partidos y más de 300 horas en directo. Conchita Martínez forma parte del equipo de expertos, que a nivel nacional se completa con los exjugadores Alex Corretja y Jordi Arrese.

A nivel internacional, la cobertura cuenta con nombres tan ilustred como los del sueco Mats Wilander, el estadounidnese John McEnroe y el alemán Boris Becker.

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