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El Eibar, fútbol en la frontera

El club de Gipuzkoa se topa con cierta resistencia social para construir una ciudad deportiva en Bizkaia

Campo de entrenamiento del Eibar en Atxabalpe.

El Eibar es el único club de fútbol de Primera División que no tiene una ciudad deportiva. El equipo se entrena en Atxabalpe, en Mondragón, a 29 kilómetros de Ipurua. Están allí de alquiler. La sala de prensa se ubica en una caseta de obra habilitada para tal función. Hay otros tres módulos similares que sirven de gimnasio. Los 500 futbolistas de categorías inferiores que pertenecen al Eibar se desperdigan por otras cuatro instalaciones diferentes. Comparten campos y los entrenamientos se reducen por falta de espacio y de tiempo.

Esto va a cambiar en unos meses, pero ¿cómo? Desde hace tres años, la sociedad eibarresa estudia la construcción de una ciudad deportiva. El consejo de administración que preside Amaia Gorostiza ha tenido que sortear incluso resistencias internas. Algunos consejeros consideraban que la presencia en la élite sería efímera y el Eibar no iba a necesitar algo así. Al final, todos se han puesto de acuerdo en que es un proyecto de futuro, pero la cuestión era dónde ubicar las instalaciones. Eibar en un pueblo de Gipuzkoa de 27.000 habitantes, encorsetado entre montañas. Cada vez que se construye un edificio parece un milagro. Las obras de circunvalación han tenido que sortear dificultades sin fin. El propio campo de Ipurua no tiene una expansión fácil, entre edificios de viviendas y la autopista AP8, la que une Bilbao con San Sebastián.

Gorostiza y su junta barajaron diversos escenarios. Después de descartar unos cuantos por inviables, se decidieron por dos. Uno de ellos, el de Azitain, en el mismo término municipal de Eibar, y otro, en Areitio, situado a apenas diez minutos en coche de la plaza Unzaga —centro neurálgico de la ciudad—, pero fuera de los límites de Eibar, e incluso de Gipuzkoa. Está ubicado en Bizkaia. Y ahí ha surgido el problema.

En el pueblo, esta opción está despertando muchas críticas. Las acciones del Eibar están muy atomizadas y muchas de ellas están en manos de ciudadanos eibarreses y empresarios de la zona, que apoyaron a la directiva cuando se presentó, pero que tienen sus dudas sobre la posible construcción de la ciudad deportiva fuera del territorio histórico.

A la vista de los datos que facilita el club, la segunda opción, la de Areitio, es clarísimamente más viable: costaría 16 millones de euros, por 21,4 de la de Eibar. Ocuparía 81.000 metros cuadrados por los 66.200 de la otra alternativa, y se podrían construir hasta cinco campos de fútbol por tres en Azitain. Incluso el plazo de construcción sería menor: 18 meses por 20, porque el edificio central de la ciudad deportiva ya está levantado en los terrenos y en la opción local habría que proceder al desmonte de una ladera para calzar los campos. La ciudad deportiva de Azitain se levantaría en una zona sombría, llena de bosques, y la de Areitio en un lugar soleado.

Y sin embargo, los dirigentes del Eibar no las tienen todas consigo para la asamblea en la que se decidirá la ubicación, a finales de octubre. El club tiene en caja 34 millones esperando el comienzo de las obras. La lógica apuntaría a que la opción de Areitio debería ser la elegida, por costos y prestaciones, incluso por accesos: un autobús de línea llega allí cada 20 minutos, pero el corazón tiene razones que la razón no entiende y muchos accionistas del Eibar no quieren salir de Gipuzkoa.

En la primera reunión con los accionistas, hubo discrepancias. Acudió el alcalde, Miguel De los Toyos, y dijo que lo hacía como accionista y no como máximo dirigente de la ciudad. En su opinión, la ciudad deportiva debe estar en Eibar: “Este es el equipo de fútbol de la ciudad y debemos trasladar que es algo distinto a una empresa. Y este proyecto debería servir para subrayar eso. Somos capital de comarca y los servicios deben estar aquí”, afirmó. Amaia Gorostiza replicó con dureza: “Si cinco millones y medio de diferencia son pocos, ¿por qué no los pone el Ayuntamiento? Queremos hacerlo en Eibar, pero no a cualquier precio”.

El Eibar tendrá ciudad deportiva, pero.. ¿en Gipuzkoa o Bizkaia?