Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Con Landa o sin Landa

El dilema ‘hamletiano’ del seleccionador, Javier Mínguez, sobre la inscripción del alavés para el Mundial de Innsbruck

Mikel Landa, en el pasado Tour.
Mikel Landa, en el pasado Tour. REUTERS

El búho de Javier Fernández, Rubito, nunca falla. "Pronosticó que el Tour lo ganaría Geraint Thomas y ha pronosticado, ya hace semanas, que la Vuelta la ganaría Nairo y segundo sería Simon Yates, y que, pese a lo que pareciera, Maté no ganaría la montaña". Javier Mínguez habla y no para de las dotes adivinatorias del que fue su masajista de confianza en los equipos que dirigió. "Pero a la hora de hablar del Mundial, no abre el pico", lamenta el seleccionador nacional, que el martes da la primera lista, 15 o 16 nombres, de la que saldrá el ocho español que el domingo 30 disputará el Mundial de Innsbruck. "No solo no me dice si será ya el turno de Valverde, sino que tampoco se atreve a pronosticar si Mikel Landa podrá estar allí".

¿To Landa or not to Landa? "¿Quién lo sabe?", dice Mínguez, quien lo incluirá en la lista larga, pero se prepara para sobrevivir a una semana de dudas ente las que hasta el dilema de Hamlet palidecen. Antes del 16 de septiembre, día tope para inscribir a los ocho, Mínguez solo sabe que Valverde será el líder en la que puede ser la última oportunidad del murciano para ganar el título que más le falta, que el núcleo duro de la selección lo formarán los ciclistas más en forma de la Vuelta: los hermanos Gorka y Ion Izagirre, Enric Mas, David de la Cruz, Jonathan Castroviejo o Jesús Herrada, y que también Mikel Nieve se está preparando en serio.

Sobre el estado físico de Landa no hay una verdad oficial desde su caída una semana después del Tour en la Clásica de San Sebastián. Aquel 4 de agosto fue el último día que corrió con dorsal el ciclista alavés, formidable escalador, que se rompió una vértebra y dos costillas. Su lento proceso de recuperación le ha impedido correr la Vuelta, que termina el domingo, y también la Vuelta a Gran Bretaña, prueba de ocho días que terminó ayer con victoria del francés Julian Alaphilippe, un nombre caliente para Innsbruck.

"Aún le duele, aún le duele", explicaba entonces Eusebio Unzue, el director del Movistar, que lamentaba cómo las caídas habían arruinado primero el Tour y luego la segunda parte de la temporada de su fichaje estrella. Y tampoco abrían la puerta a la esperanza los mensajes posteriores de Unzue y de su equipo, más tendentes al pesimismo sobre su posibilidad de hacer con dignidad y hasta el final un Mundial durísimo: 258,5 kilómetros con un cogollo de siete vueltas a un circuito de 24 kilómetros con un puerto de ocho kilómetros al 6% y una guinda de un circuito final de 31 kilómetros con una visita al infierno, el muro de Höttinger Höll, 2.800m al 11,5 con una rampa del 28%. "Será muy difícil que pueda estar allí sin correr en Gran Bretaña", fue la última palabra pública de Unzue. "De todas formas, entre el miércoles 19 y el domingo 23, Landa correrá en Italia cuatro carreras de un día que nos dirán si se ha recuperado".

A la espera de Movistar

Pocas horas después, Landa, mudo hasta entonces, publicó un tuit anunciando que había hecho un entrenamiento durísimo de casi cinco horas y que se había sentido genial, sin dolores. Inmediatamente, a Mínguez le llegaron desde el territorio Landa mensajes recordándole que el alavés nunca había corrido el Mundial, que estar en Innsbruck era la ilusión de su vida y que contara con él.

Y para aumentar el caudal informativo, entre la niebla de los Lagos de Covadonga, ayer mismo, Unzue aumentó, de repente, el climatizador del optimismo. "Me dice que está mejor, que está mejor", repite el director navarro. Y el discurso de que todo va bien con Landa sirve, de paso, para contrarrestar todas las informaciones que llegan de los ambientes tóxicos del ciclismo, que no olvidan la información publicada por L'Equipe durante el Tour sobre la presunta llamada de Landa al Astana para que le liberara del Movistar de Nairo y Valverde, que según el diario deportivo francés, le asfixia, y con el que le queda un año de contrato.

"Y ahí estamos", reflexiona Mínguez, quien espera un mensaje firme del Movistar y que, asegura, a los 70 años, y sin sueldo de la federación, no debe nada a nadie. "Si Landa está tan bien como me dicen, y como ratifican otras fuentes, por qué no ha corrido Vuelta o Gran Bretaña. Y si está tan regular como dice su equipo, ¿por qué va a correr a Italia? Y esta decisión me deja en mala situación. ¿Qué pasaría si no lo inscribo siguiendo los informes de su equipo y luego Landa realiza exhibiciones la semana siguiente en Italia? ¿Y si lo llevo y dejo fuera a otro y luego dice que no puede?".